Apenas ha empezado la película y en Mestalla ya se están tirando las palomitas a la cabeza. El empate sin goles frente al Celta en el estreno liguero dejó un runrún de pitos muy feo contra Carlos Corberán y sus futbolistas. Sin tiempo para lamerse las heridas, el Valencia recibe este martes a un Real Betis que llega con el viento a favor y muchas ganas de hurgar en la herida.
El ambiente está caldeado. Corberán tiene el reto de levantar el ánimo de un grupo que ofreció muy poco juego ofensivo hace tres días. Para colmo, el técnico se ha quejado abiertamente de la desigualdad de descanso: el Betis tuvo un día más tras pedir el aplazamiento de esta primera jornada. Mientras los locales sufren la baja del central Justin de Haas, que se une en la enfermería a Foulquier, Diego López y Copete, los béticos llegan pletóricos tras tumbar a la Real Sociedad por 1-0 con un golazo de volea de Riquelme.
El dilema de Corberán y un Mestalla impaciente
Yo esto lo veo muy claro: jugar con fuego en Mestalla desde agosto suele acabar en incendio. La afición valencianista arrastra un hastío que viene de largo, agravado por la cuenta atrás para mudarse al Nou Mestalla en el verano de 2027. La gente quiere ver fútbol atrevido, pero Corberán parece decidido a blindarse atrás. El técnico ensayó una defensa de cinco hombres que, si bien da cierta solidez, convierte el ataque en un desierto. Sin ideas ni fluidez, la pelota apenas le llega a los de arriba. Además, con el fichaje recién anunciado del portero Van Oevelen, la portería sigue bajo el foco, aunque parece que Dimitrievski mantendrá la titularidad bajo palos.
La baja de De Haas obliga a retocar la zaga, lo que probablemente dará entrada a Diakhaby en el once titular junto a Tárrega y Pepelu en esa línea de tres centrales. La gran duda está en la punta de lanza. Si el míster insiste con Danjuma, lo lógico sería que le pusiera al lado a Hugo Duro para agitar el árbol y generar espacios. Jugar al trote y especular contra este Betis es comprar todas las papeletas para salir trasquilado. Luis Rioja vuelve a la lista, lo que da algo de oxígeno por fuera, pero el problema de fondo sigue siendo la falta de colmillo.
El Betis de Pellegrini enseña los dientes
Por el lado verdiblanco, la película se ve en alta definición. Empezar ganando a un rival directo por Europa como la Real Sociedad te quita una tonelada de presión de encima. Manuel Pellegrini ha armado un bloque serio que sabe a lo que juega, incluso con una enfermería que asusta a cualquiera: Ruibal, Diego Conde, Morante, Ez Abde, Lo Celso y Gonzalo Petit se quedan en Sevilla recuperándose de sus respectivas dolencias. La ventaja física de haber descansado un día más puede ser clave en la segunda mitad, un factor que Corberán ya se ha encargado de señalar en rueda de prensa para calentar el ambiente de antemano.
Pero en el Benito Villamarín no se llora; se ficha. Para esta cita en Mestalla, el «Ingeniero» ya tiene en la convocatoria a su último cromo, el delantero irlandés Troy Parrott, recién llegado del AZ Alkmaar, que podría tener sus primeros minutos si el partido se atasca. Con Álvaro Valles bajo palos y el talento de Riquelme y Fornals en tres cuartos de campo, el Betis tiene dinamita de sobra para castigar las dudas de un Valencia que saldrá con la soga al cuello desde el pitido inicial del colegiado vasco Jon Ander González.
Veremos si Corberán es capaz de cambiar el guion o si Mestalla vuelve a dictar sentencia antes de tiempo. La cita es a las 21:00 horas, y os aseguro que el ambiente se va a cortar con un cuchillo.

















