La afición del Rayo Vallecano dice 'no' a Butarque y se moviliza

La afición del Rayo Vallecano dice 'no' a Butarque y se moviliza

La afición del Rayo Vallecano ha vuelto a plantarse. El próximo sábado 5 de septiembre, el equipo de la franja se medirá al Racing de Santander como local, pero lo hará de nuevo en Butarque (Leganés) y con las gradas vacías de su gente. Las peñas ya han anunciado que no viajarán y se manifestarán en Vallecas.

A falta de confirmación oficial, todo apunta a que el destierro en Leganés se repetirá tras el duelo ante el Alavés del pasado 20 de agosto. Aquel día, el ambiente en Butarque fue gélido: solo 4.280 espectadores presenciaron el choque, y muchos de ellos con invitaciones. La Plataforma ADRV, que agrupa a la gran mayoría de las peñas franjirrojas, ha dejado claro que la historia se va a repetir. Para el sábado 5, en lugar de coger el transporte público hacia Leganés, han convocado una manifestación a las 16:45 con salida en la Asamblea de Madrid y meta en el Estadio de Vallecas. El lema es directo: «El partido contra el Racing se juega en Vallecas a las 16:45 y no a las 18:30 en Butarque».

El laberinto burocrático de Vallecas

Yo esto lo veo clarísimo: el fútbol sin su gente pierde toda la gracia, y lo que está viviendo la afición del Rayo roza el esperpento. ¿Cómo hemos llegado a esto? El lío viene de largo y tiene a la Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, y a la directiva del club, presidida por Raúl Martín Presa, en una guerra fría que pagan los de siempre. Hace un mes, el Gobierno regional decidió retirar la concesión del recinto por «graves deficiencias de seguridad en el campo que han generado una situación de obsolescencia generalizada y un severo incumplimiento normativo». Vamos, que el templo vallecano no pasaba la revisión de seguridad ni de broma.

Desde el club se han apresurado a tapar las grietas. Encargaron una auditoría a contrarreloj que ha terminado en un informe de más de mil folios que ahora mismo está acumulando polvo sobre la mesa de los técnicos de la Comunidad. En las oficinas del Rayo insisten en que el estadio está en «perfectas condiciones para albergar partidos con seguridad» y meten prisa para reabrir. Sin embargo, la Comunidad de Madrid no se fía. No van a devolver las llaves hasta que sus propios técnicos hagan una inspección presencial, una visita que todavía no tiene fecha en el calendario. Mientras tanto, el balón sigue rodando lejos de la Avenida de la Albufera.

Las consecuencias: un desierto deportivo y un frente judicial

Jugar como local a quince kilómetros de tu barrio y sin tu afición es jugar con una mano atada a la espalda. El Rayo se alimenta de la electricidad de Vallecas; es un estadio donde el público presiona tanto que el rival siente el aliento en el cogote. En Butarque, ante el Alavés, el panorama parecía más un entrenamiento a puerta cerrada que un partido de Primera División. Perder ese factor campo durante varias jornadas consecutivas es un lastre tremendo para el vestuario, que se encuentra compitiendo en un escenario neutral y desalmado.

Pero el problema no es solo deportivo; el bolsillo de la gente también duele. Estamos hablando de más de doce mil abonados que pasaron por caja este verano para renovar su carné con la ilusión de ver a su equipo en su asiento de siempre. Ahora se encuentran con que su abono no sirve para entrar en su estadio y que, si quieren ver al equipo, tienen que emigrar a Leganés. Por eso, la paciencia se ha agotado. En la última asamblea de peñas ya se ha puesto sobre la mesa la vía legal. Los representantes de la afición están en conversaciones con la asociación de consumidores FACUA y con varios bufetes de abogados para armar una demanda colectiva por daños económicos y morales. Quieren que se les compense por un servicio que pagaron y que no están recibiendo.

La diana de todas las iras sigue siendo Martín Presa. La afición le acusa directamente de maltratar al club y de haber permitido que el estadio llegue a este estado de abandono. La manifestación del sábado no será solo una protesta por el cambio de sede; será un grito unánime exigiendo la marcha de un presidente con el que la ruptura es ya total y absoluta.

¿Y ahora qué?

Toca mirar al palco y a los despachos de la Comunidad. El Rayo necesita que los técnicos autonómicos validen ese mamotreto de mil páginas cuanto antes si no quiere que el exilio en Leganés se convierta en la tónica de la temporada. De momento, el sábado 5 de septiembre, el Racing de Santander visitará un Butarque desangelado, mientras el verdadero corazón del Rayo late con fuerza en las calles de su barrio.

Autor
Toni Imbernon

Toni2i

Analista de apuestas deportivas

Especialista en casas de apuestas con licencia DGOJ y analisis de bonos en España.

10 años de experiencia

Soy Toni Imbernon, analista de apuestas y fundador de Betsuites. Desde hace años estudio y pruebo casas de apuestas, métodos de pago y estrategias para ofrecerte información verificada y útil. Me gusta explicar el mundo de las apuestas con claridad, rigor y un enfoque práctico, basado siempre en la experiencia real y en lo que de verdad funciona.
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