Braulio Vázquez vuelve al Valencia tras una limpia histórica

Braulio Vázquez vuelve al Valencia tras una limpia histórica

Terremoto absoluto en Mestalla. El Valencia ha fulminado de una tacada al técnico Carlos Corberán, al director general de fútbol Ron Gourlay y a todo su equipo de trabajo tras un inicio de liga desastroso. Para apagar el incendio, el club recupera a un viejo conocido de la casa: Braulio Vázquez.

La situación era insostenible con el equipo colista de Primera División, sumando apenas un punto de quince posibles. La respuesta de la propiedad ha sido un ‘borrón y cuenta nueva’ radical. Braulio, que ya ejerció de director deportivo valencianista entre 2010 y 2013, llega tras desvincularse de Osasuna, club donde llevaba nueve temporadas al mando. Para traerlo de vuelta, la entidad che ha tenido que abonar los 290.000 euros de su cláusula de rescisión.

¿Qué significa la vuelta de Braulio y la limpia en el Valencia?

Yo esto lo veo de una manera muy clara: es un movimiento a la desesperada pero con cabeza, algo poco habitual en las oficinas de Mestalla últimamente. Echar al entrenador tras cinco jornadas es un clásico del fútbol de urgencias, pero limpiar de golpe a toda la cúpula deportiva —incluyendo a Gourlay, Lisandro Isei, Hans Gillhaus, Andrés Zamora y Malek Shafei— es asumir que el proyecto veraniego estaba podrido desde la raíz.

A ver, seamos realistas. Un punto de quince es un balance indefendible. Corberán ha pagado los platos rotos del césped, pero la destitución de Gourlay demuestra que la propiedad ha detectado que el problema no era solo de pizarra, sino de gestión. Con la afición de uñas y el descenso quemando en los talones ya en septiembre, la dirección ha optado por un perfil que no necesita mapa para moverse por Paterna.

Braulio Vázquez no viene a ciegas. Sabe perfectamente dónde se mete, qué exigencia tiene Mestalla y cómo lidiar con un entorno que suele ser una olla a presión. Su perfil es el de un gestor de perfil bajo en lo mediático pero muy efectivo en el despacho, justo lo contrario de los experimentos exóticos que tantas veces han salido cruz por tierras valencianas.

El reto de reconstruir sobre las cenizas

La primera tarea de Braulio no va a ser fácil: encontrar un entrenador de garantías que acepte coger a un equipo colista y moralmente hundido. Con la plantilla ya cerrada y sin margen para fichar hasta enero, el nuevo director deportivo tendrá que exprimir los recursos existentes. No hay margen de error. Cada partido a partir de ahora es una final para salir del pozo.

A nivel de vestuario, este tipo de revoluciones suele funcionar como un electroshock. Los jugadores ya no tienen la «excusa» del cuerpo técnico anterior o de la inestabilidad institucional de los despachos; ahora las miradas apuntan directamente al césped. Braulio es conocido por su cercanía con el futbolista, una cualidad que en Pamplona le dio un rédito tremendo para armar un bloque solidario y competitivo. Eso es exactamente lo que necesita este Valencia con urgencia vital.

La trayectoria de Braulio: de la estabilidad de Pamplona al volcán de Mestalla

Para valorar este fichaje hay que mirar lo que deja atrás. El gallego, nacido en Pontevedra en 1972, llevaba nueve temporadas en Osasuna, un club donde la paciencia y la estabilidad son religión. Allí construyó un proyecto sólido, con un crecimiento sostenido que llevó a los rojillos a cotas altísimas. Sacarlo de esa zona de confort ha costado 290.000 euros, una cifra que, tal y como está el patio, es calderilla si consigue enderezar el rumbo deportivo de la nave.

El comunicado oficial del Valencia lo define de forma muy corporativa, destacando que su «experiencia, conocimiento y trayectoria profesional» serán claves en esta nueva etapa. Pero traduciendo el lenguaje de oficina al de la calle: lo traen porque es un profesional reputado que ya conoce la casa y que no necesita un periodo de adaptación. En Mestalla el tiempo no se compra, se agota.

Toca ver ahora con qué rapidez se mueve la nueva dirección para anunciar al sustituto de Corberán en el banquillo. El incendio está desatado y Braulio ya tiene la manguera en la mano, pero en Valencia el fuego siempre quema un poco más que en otros lados. Veremos si llega a tiempo.

Autor
Toni Imbernon

Toni2i

Analista de apuestas deportivas

Especialista en casas de apuestas con licencia DGOJ y analisis de bonos en España.

10 años de experiencia

Soy Toni Imbernon, analista de apuestas y fundador de Betsuites. Desde hace años estudio y pruebo casas de apuestas, métodos de pago y estrategias para ofrecerte información verificada y útil. Me gusta explicar el mundo de las apuestas con claridad, rigor y un enfoque práctico, basado siempre en la experiencia real y en lo que de verdad funciona.
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