Hay fichajes que no revientan el mercado de invierno ni ocupan portadas sobre el límite salarial, pero que justifican de sobra por qué amamos este deporte. El Real Betis, a través de su Fundación, acaba de incorporar a sus filas a Rubén, un chaval de 11 años que se convierte en el nuevo «Fichaje Estrella» del club verdiblanco.
La historia de Rubén de la Bandera es de las que te encogen el pecho y te vuelven a colocar los pies en el suelo. Su batalla empezó antes de nacer: a los cinco meses de embarazo, sus padres supieron que venía con espina bífida, una malformación en la columna vertebral. Con solo cinco meses y medio de gestación, ya pasó por el quirófano para una cirugía intrauterina. Desde entonces, el chaval acumula 15 operaciones a sus espaldas. Se desplaza en silla de ruedas, no tiene sensibilidad de la cintura para abajo y necesita sondaje diario, pero su madre, Florina Pagu, lo tiene claro: «Es un supercampeón, supervaliente». Y no le falta razón. Verlo sonreír al lado de una leyenda como Rafael Gordillo te reconcilia con todo.
Mucho más que noventa minutos de fútbol
A veces nos pasamos horas debatiendo si este o aquel jugador va a encajar en el esquema del entrenador, si hace falta reforzar el centro del campo o si el presupuesto da para inscribir a un descarte de última hora. Nos volvemos locos con las pizarras y los análisis sesudos. Pero luego llega la Fundación del Betis, te presenta a Rubén, y te das cuenta de que el fútbol de verdad, el que se siente en el pecho, va de otra cosa.
Yo siempre os digo lo mismo: la verdadera grandeza de un club se mide en cómo cuida a los suyos. Esta iniciativa de la Fundación bética no es un lavado de cara para quedar bien en redes sociales. El proyecto busca dar un soplo de aire fresco, visibilidad y esperanza a niños y niñas que están pasando por procesos de enfermedades graves.
Para Rubén, que es un apasionado de viajar, conocer sitios nuevos y acumular experiencias, ponerse la camiseta de las trece barras es un chute de energía brutal. Pero ojo, que el beneficio es mutuo. Al vestuario y a la afición les viene de lujo ver de cerca a estos «fichajes». Te aseguro que, cuando ves a un chaval que ha superado 15 operaciones afrontar la vida con esa valentía, las quejas por un control regulero o un partido espeso el domingo se vuelven ridículas.
El Betis y su compromiso social
Este tipo de gestos no son una casualidad en Heliópolis. En el club tienen claro que el fútbol debe devolverle a la sociedad lo que esta le da. De hecho, este anuncio coincide en el tiempo con otras acciones de calado social de la entidad, como el próximo partido de Liga contra el Getafe, que estará dedicado íntegramente a rendir homenaje a las personas mayores.
La espina bífida afecta a unas 31.700 personas en España, según los datos de la encuesta EDAD del Instituto Nacional de Estadística. Que un club de Primera División ponga el foco sobre esta realidad ayuda a normalizar, a concienciar y, sobre todo, a demostrar que la silla de ruedas no frena las ganas de vivir. Rubén no va a meter goles en el Benito Villamarín, pero su fichaje ya es, de largo, el más valioso de la temporada para el beticismo.
A partir de ahora, toca seguir de cerca la andadura de Rubén con el club. Porque en Sevilla saben bien que, juegue quien juegue en el césped, la verdadera fuerza del Betis siempre ha estado en el corazón de su gente.

















