Las claves del éxito del nuevo Sevilla de Luis García Plaza

Las claves del éxito del nuevo Sevilla de Luis García Plaza

El Sevilla ha firmado su mejor arranque liguero en nueve años y se coloca en la zona noble de Primera División. De la mano de Luis García Plaza, el conjunto hispalense ha sumado 13 puntos de 18 posibles tras asaltar Riazor, confirmando una metamorfosis radical basada en la intensidad, el orden defensivo y la verticalidad.

Hacía casi una década, en concreto desde la temporada 2017-18, que no se respiraba este optimismo en el Ramón Sánchez-Pizjuán, cuando el equipo estaba acostumbrado a pasear su escudo por la Champions League. Cuatro victorias, un empate y una sola derrota contemplan a un bloque que viene de ganar al Deportivo de La Coruña a domicilio y que ya demostró su pegada tumbando también al Valencia. No es una racha de flor de un día; es el resultado de un cambio de identidad absoluto liderado desde el banquillo por García Plaza y ejecutado por un grupo con un hambre tremenda.

La pizarra de García Plaza: colmillo y verticalidad

Yo esto lo veo muy claro: este Sevilla ya no quiere sobársela al rival. Se acabó el pase horizontal infinito que desesperaba a la grada en temporadas anteriores. El libreto de Luis García Plaza es de los que a mí me gustan: presionar arriba como leones, morder en tres cuartos de campo y, en cuanto se recupera el cuero, mirar portería contraria sin pensárselo dos veces. Es un fútbol directo, de transiciones rápidas y con mucho colmillo.

Y ojo, que los datos no mienten y respaldan esta propuesta a las mil maravillas. El Sevilla lidera el campeonato en duelos ganados con un total de 342 (sacándole nada menos que 20 de ventaja al segundo en este registro), domina por las alturas con 97 duelos aéreos ganados y es el rey de la anticipación con 306 balones recuperados. Es una barbaridad física. No necesitan dar 600 pases para hacer daño; de hecho, están entre los equipos que menos combinan en corto, pero son el segundo conjunto de la categoría que más balones largos lanza. Efectividad pura y dura.

¿Qué significa este cambio para el futuro inmediato?

Para mí, la gran consecuencia de este gran inicio es la fiabilidad que transmite el grupo. Cuando un equipo se construye desde el esfuerzo defensivo y el dominio de las segundas jugadas, se convierte en un hueso durísimo de roer, especialmente fuera de casa. Ganar en un escenario como Riazor o solventar partidos exigentes como el del Valencia, donde vimos al defensa Juan Iglesias celebrar con rabia junto a su técnico, demuestra que este Sevilla sabe sufrir y competir en cualquier escenario.

A medio plazo, mantener este ritmo de duelos ganados y kilómetros recorridos exige una plantilla muy ench﫚 y rotaciones inteligentes. La propuesta de García Plaza es físicamente demoledora. Si las piernas aguantan y la dirección deportiva sigue acertando con el rendimiento de los jóvenes y las piezas clave, este Sevilla tiene argumentos de sobra para consolidarse en la parte alta de la tabla y pelear por volver a Europa, su hábitat natural.

La clave ahora estará en ver cómo reaccionan los rivales. Cuando los equipos de la zona media-baja empiecen a esperarle atrás y a cederle el balón para evitar sus transiciones rápidas, el Sevilla tendrá que demostrar si también sabe proponer en estático. Pero, de momento, las bases de este nuevo proyecto son sólidas como el hormigón.

El valor de recuperar la identidad

El Sevilla venía de unos años grises, con demasiados bandazos que lo habían alejado de su esencia. Recuperar esa seña de identidad aguerrida, de equipo molesto que te asfixia en cada esquina del campo, es el mayor triunfo de este cuerpo técnico. No hay nombres que sobresalgan por encima del colectivo; lo que prima es el empaque de un bloque que transmite alma en cada jugada.

Habrá que seguir muy de cerca la evolución de este bloque en las próximas jornadas para comprobar si este ritmo de presión es sostenible en el tiempo. Lo que es seguro es que Nervión vuelve a sonreír y a ver a un equipo que compite con el cuchillo entre los dientes.

Autor
Toni Imbernon

Toni2i

Analista de apuestas deportivas

Especialista en casas de apuestas con licencia DGOJ y analisis de bonos en España.

10 años de experiencia

Soy Toni Imbernon, analista de apuestas y fundador de Betsuites. Desde hace años estudio y pruebo casas de apuestas, métodos de pago y estrategias para ofrecerte información verificada y útil. Me gusta explicar el mundo de las apuestas con claridad, rigor y un enfoque práctico, basado siempre en la experiencia real y en lo que de verdad funciona.
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