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title: "Colombia vence a Italia en penaltis y se queda con el bronce"
date: 2026-09-27T11:56:46+02:00
modified: 2026-09-27T11:57:43+02:00
author: "Toni Imbernon"
source: https://betsuites.com/noticias/colombia-italia-tercer-puesto-femenino/
canonical: https://betsuites.com/noticias/colombia-italia-tercer-puesto-femenino/
description: "Colombia remonta un gol en contra y supera a Italia en la tanda de penaltis para lograr el tercer puesto tras un vibrante 1-1 decidido por Sintia Cabezas."
categories:
  - "Noticias Deportivas al Minuto: Resultados, Fichajes y Análisis"
tags:
  - "Selección de fútbol de Colombia"
  - "Selección de fútbol de Italia"
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# Colombia vence a Italia en penaltis y se queda con el bronce

Colombia se ha qo con la tercera plaza de un torneo que se decidió por detalles de pura supervivencia, tras superar a Italia en una agónica tanda de penaltis después del 1-1 en el tiempo reglamentario. El duelo, disputado este 26 de septiembre de 2026, premió la resistencia de un conjunto sudamericano que supo reponerse a un gol anulado por el VAR y a la ventaja inicial italiana para subirse al podio con total merecimiento.

A ver, seamos sinceros: los partidos por el tercer y cuarto puesto a veces tienen fama de ser un trámite descafeinado, de esos que se juegan más por obligación que por ganas. Pero lo que vimos sobre el césped no tuvo nada de eso. Desde el pitido inicial quedó claro que ninguno de los dos equipos iba a regalar una sola yarda. Los primeros minutos fueron el clásico juego de ajedrez, un tanteo constante donde ambos buscaban el fallo del rival sin arriesgar demasiado. Nadie quería cometer el primer error no forzado, y la tensión se mascaba en cada balón dividido.

El primer golpe de timón llegó justo cuando las jugadoras ya miraban de reojo el camino de los vestuarios. En ese momento psicológico donde encajar un gol te destroza los planes, apareció Pellegrino. La talentosa ’10’ italiana, que milita en la Ternana, aprovechó una rendija en la defensa colombiana para poner el 1-0. Un gol de vestuario de manual que obligaba a replantear toda la segunda mitad.

## La reacción colombiana y el laberinto del VAR

Si algo nos ha enseñado el fútbol sudamericano en los últimos años es que no entiende de rendiciones. Tras el descanso, Colombia salió dispuesta a morder arriba. La recompensa pareció llegar de inmediato, en el minuto 50, cuando Viafara mandó el balón al fondo de la red. La alegría duró poco: el VAR entró en escena con una revisión rápida y anuló el tanto. Un jarro de agua fría de los que suelen desconectar a cualquier equipo y sumirlo en la frustración.

Pero la respuesta colombiana fue ejemplar. En lugar de pasar los siguientes minutos quejándose al árbitro, metieron una marcha más. La insistencia tuvo su premio apenas once minutos después. En el 61′, Sintia Cabezas cazó un balón en el área para batir a la guardameta italiana y poner el 1-1 en el marcador. A partir de ahí, el partido entró en una fase de desgaste físico brutal donde las defensas se impusieron a los ataques. Ni los noventa minutos reglamentarios ni la prórroga lograron romper las tablas, obligando a decidir el bronce desde el punto de penalti, donde la templanza colombiana acabó marcando la diferencia.

## Lecciones de pizarra y mentalidad

Este partido nos deja un par de lecturas tácticas muy interesantes que van más allá del resultado final. Por el lado de Italia, el planteamiento tras el 1-0 genera dudas. La selección de las «Azzurre» decidió replegarse, proteger su botín y esperar a que el reloj hiciera el trabajo sucio. Es una fórmula clásica, muy de la escuela italiana, pero en el fútbol moderno especular durante 45 minutos contra un rival con tanto orgullo y físico como Colombia es jugar con fuego. Al final, se acabaron quemando.

Para Colombia, este bronce sabe a oro por la forma en que se consiguió. Superar el golpe anímico de un gol anulado por el VAR en pleno subidón de la segunda parte demuestra una madurez competitiva tremenda. El equipo de Sintia Cabezas y compañía no se descompuso, mantuvo el plan de juego y supo sufrir en los momentos de asedio. En la tanda de penaltis, donde las piernas tiemblan y la portería se hace pequeña, esa fortaleza mental acumulada durante los 120 minutos previos fue la que decantó la balanza.

Ahora toca mirar hacia adelante. Colombia demuestra que tiene un bloque capaz de competir bajo máxima presión, mientras que Italia tendrá que revisar su libreta para aprender a cerrar los partidos sin tener que meter el autobús atrás tan pronto.
