---
title: "Croacia 1-2 España: La campeona del mundo ya suma 43 partidos invicta"
date: 2026-10-07T10:56:34+02:00
modified: 2026-10-07T10:56:34+02:00
author: "Toni Imbernon"
source: https://betsuites.com/noticias/espana-43-partidos-invicta-croacia/
canonical: https://betsuites.com/noticias/espana-43-partidos-invicta-croacia/
description: "España vence 1-2 a Croacia en Split con una actuación estelar de Unai Simón. La selección firma un parón perfecto y estira su racha histórica a 43 partidos invicta."
categories:
  - "Noticias Deportivas al Minuto: Resultados, Fichajes y Análisis"
tags:
  - "Luka Modrić"
  - "Selección de fútbol de Croacia"
  - "Selección de fútbol de España"
  - "Unai Simón"
---

# Croacia 1-2 España: La campeona del mundo ya suma 43 partidos invicta

La selección española ha vuelto a demostrar que, juegues como le juegues, tiene un plan para desactivarte. España se impuso por 1-2 a Croacia en Split en un partido durísimo, de pura exigencia física, donde tocó ponerse el mono de trabajo. Con este triunfo, el equipo nacional cierra un parón internacional impecable de cuatro victorias y estira una racha histórica de 43 partidos consecutivos sin conocer la derrota.

No fue un paseo, ni mucho menos. Croacia venía herida tras encajar un doloroso 0-7 contra Inglaterra el sábado anterior, y el orgullo de los de Luka Modric apareció sobre el césped de Split. Plantearon una batalla áspera, al límite del reglamento por momentos, que obligó a España a tirar de oficio y a encomendarse a un Unai Simón imperial. Aunque Ivan Perisic logró batir al guardameta español tras cazar el rechace de un paradón previo a Matanovic, la reacción de España en una segunda parte majestuosa acabó por decantar la balanza a nuestro favor.

## El gen competitivo de la campeona del mundo

A mí este partido me deja una conclusión muy clara: esta España no solo sabe jugar bien al fútbol, sino que sabe sufrir cuando el rival propone un fango. Ya lo vimos en aquella final del Mundial contra Argentina, un duelo de colmillo retorcido donde la selección no se arrugó en ningún momento. En Split la historia se repitió. Cuando un equipo encadena 43 encuentros invicto, no es por casualidad ni por tener un calendario amable; es porque tiene la capacidad de adaptarse a cualquier guion que le propongan.

Llegar a esa cifra de partidos seguidos sin perder en el fútbol moderno, donde cualquiera te pinta la cara si te relajas diez minutos, es una auténtica barbaridad. Te obliga a rozar la perfección en cada concentración, a que los nuevos que entran se adapten al sistema como si llevaran diez años jugando juntos y a que el hambre no disminuya ni un milímetro tras haber tocado el cielo. Si el rival te propone un intercambio de golpes estético, España te desarma con balón. Si te propone un partido de trinchera y choque, como hizo Croacia, este grupo se ajusta las espinilleras y va al barro sin pestañear.

## Unai Simón sostiene el templo y Croacia demuestra orgullo

Hay que darle al César lo que es del César: el partido de Unai Simón fue de los que ganan campeonatos. El portero tuvo más trabajo en Split que en casi todo el pasado Mundial, y su actuación fue sencillamente sobresaliente. Antes del gol croata ya había salvado un mano a mano clarísimo y, tras encajar el tanto de Perisic, volvió a aparecer con intervenciones de reflejos puros que evitaron que Croacia se creciera aún más en su estadio.

Por el lado croata, hay que aplaudir su orgullo. Tras el ridículo espantoso ante los ingleses, la selección ajedrezada tenía dos caminos: hundirse definitivamente o rebelarse ante su público. Eligieron lo segundo. Liderados por Modric, apretaron arriba, metieron la pierna con una agresividad tremenda y demostraron que lo del sábado fue simplemente un pésimo día en la oficina. No les dio para puntuar porque enfrente estaba la mejor selección del planeta cuando coge el hilo del juego, pero dejaron claro que siguen siendo un hueso durísimo de roer.

## Las consecuencias de un parón perfecto

Este triunfo supone mucho más que tres puntos en el casillero. Cerrar el parón con un pleno de cuatro victorias consecutivas da una tranquilidad enorme para afrontar los próximos compromisos internacionales. España consolida su liderato y, sobre todo, manda un mensaje demoledor al resto de potencias europeas: para ganarnos, vais a tener que hacer el partido perfecto y esperar que nosotros tengamos un día horrible. Y aun así, puede que no os baste.

La solidez defensiva, la profundidad de armario que permite refrescar el once sin perder identidad y la jerarquía de los pesos pesados en los momentos de máxima tensión son argumentos más que suficientes para pensar que este ciclo ganador está muy lejos de terminar. Toca disfrutar del camino y ver hasta dónde es capaz este grupo de estirar la leyenda.
