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title: "¿Por qué España no celebró el gol de Baena ante Inglaterra?"
date: 2026-09-27T18:10:42+02:00
modified: 2026-09-27T18:10:42+02:00
author: "Toni Imbernon"
source: https://betsuites.com/noticias/por-que-espana-no-celebro-gol-baena/
canonical: https://betsuites.com/noticias/por-que-espana-no-celebro-gol-baena/
description: "Descubre el motivo por el que los jugadores de la Selección Española no celebraron el gol de Álex Baena en el 2-3 ante Inglaterra. Toni Imbernon analiza la ambición del equipo."
categories:
  - "Noticias Deportivas al Minuto: Resultados, Fichajes y Análisis"
tags:
  - "Álex Baena"
  - "Mikel Oyarzabal"
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# ¿Por qué España no celebró el gol de Baena ante Inglaterra?

La victoria de España por 2-3 ante Inglaterra nos dejó una imagen de esas que a mí, personalmente, me encantan porque explican el fútbol mucho mejor que cualquier pizarra táctica. Cuando Álex Baena marcó el gol que suponía el empate a dos, no hubo piña, ni bailes, ni carreras al córner para perder tiempo. Los jugadores españoles corrieron a por el balón para sacar rápido de centro. Álex Baena, Marc Pubill y Mikel Oyarzabal han revelado el motivo de este gesto: pura ambición y hambre de ganar.

El partido estaba precioso, de esos de ida y vuelta que te pegan al asiento y no te dejan ni parpadear. España iba por detrás en el marcador, pero logró reaccionar a tiempo. Lo normal en estos casos, y más jugando contra un rival del calibre de Inglaterra, es que tras empatar a dos te entre un subidón de alegría y lo celebres con rabia para liberar tensión. Sin embargo, el combinado de Luis de la Fuente demostró tener una mentalidad muy diferente. El propio Baena, junto a Pubill y Oyarzabal, explicaron tras el encuentro que el vestuario tenía clarísimo que el empate no era suficiente. Querían los tres puntos y no había un solo segundo que perder en celebraciones estériles.

## El mensaje que esconde un gol sin celebración

Yo esto lo veo como un síntoma de salud competitiva tremendo. Cuando un equipo se conforma con el empate en un escenario imponente, se nota de inmediato en el lenguaje corporal. Los futbolistas se abrazan, ganan unos segundos rascando el cronómetro y respiran aliviados. Aquí vimos todo lo contrario. La prisa por colocar el balón en el círculo central fue una declaración de intenciones que descolocó por completo a los ingleses. Es un detalle de madurez que parece menor, pero que a nivel psicológico mina la moral del rival, que ve cómo su oponente no se conforma con haber salvado los muebles.

Esta actitud no es fruto de la casualidad, sino el reflejo directo de lo que Luis de la Fuente ha inoculado en este grupo. Desde que asumió el cargo, el técnico ha insistido en que España debe ser un equipo valiente, protagonista y que jamás especule con los resultados, sin importar el escenario ni el rival que esté enfrente. La no-celebración de Baena y sus compañeros es la prueba de que el mensaje de ambición extrema ha calado hondo en el vestuario. Hay una fe ciega en la idea de juego y una exigencia colectiva que cotiza al alza.

## Las consecuencias de una mentalidad ganadora

La recompensa a esa insistencia y a no querer perder tiempo celebrando no tardó en llegar sobre el césped. Poco después de ese empate sin festejos, Mikel Oyarzabal firmaba el definitivo 2-3 que sellaba la victoria española. Si el equipo se hubiera recreado en el gol de Baena, rebajando la intensidad y dejando pasar los minutos para dar por bueno el punto, es muy probable que el partido se hubiera enfriado. Al mantener las revoluciones al máximo, España obligó a Inglaterra a defender en campo propio bajo una presión constante que acabó provocando el error local.

Este triunfo no solo supone tres puntos importantes, sino que refuerza la estructura moral de un bloque que sigue creciendo a pasos agigantados. Ganar en Inglaterra sufriendo, remontando y mostrando esa tremenda madurez competitiva es el tipo de doctorado que necesita una selección para afrontar las grandes citas con plenas garantías. El fútbol actual se decide por detalles mínimos, y la mentalidad suele ser el factor diferencial cuando las fuerzas físicas empiezan a flaquear.

A partir de ahora, nos toca seguir muy de cerca la evolución de este grupo en sus próximos compromisos. Si son capaces de mantener este nivel de autoexigencia y no caer en la autocomplacencia, está claro que tenemos selección para rato.
