El Rayo Vallecano ha agitado las últimas horas del mercado de fichajes con un movimiento que muy pocos veían venir: la inscripción de Raúl de Tomás. El delantero madrileño, que parecía tener pie y medio fuera de Vallecas tras su fallida aventura en el fútbol catarí, se queda finalmente a las órdenes de Beñat San José en lo que el club ya asume como la última oportunidad para recuperar a su jugador franquicia.
La noticia saltó sobre la bocina del cierre de mercado. Tras un verano entero buscándole una salida que aliviara las arcas y liberara una ficha importante, la falta de ofertas convincentes ha obligado al club de la franja a inscribir al delantero, que tiene contrato firmado hasta 2027. RDT se reincorporará a la disciplina del primer equipo tras pasar toda la pretemporada ejercitándose en solitario, al margen del grupo, esperando un traspaso o cesión que nunca llegó a concretarse.
¿Qué significa su regreso para el Rayo de Beñat San José?
Yo esto lo veo como un auténtico melón por abrir para Beñat San José. Por un lado, el técnico de San Sebastián se encuentra con un delantero de unas condiciones técnicas incuestionables, de esos que si recuperan la chispa te ganan partidos y te aseguran la permanencia. Por el otro, tiene entre manos a un futbolista que lleva prácticamente nueve meses sin competir en un partido oficial. Su último baile fue el pasado 7 de enero con el Al-Wakrah catarí ante el Al-Arabi, donde apenas disputó 22 minutos antes de que una lesión a principios de este 2026 precipitara la rescisión de su cesión en febrero.
Nueve meses en el dique seco son muchos meses, sobre todo para un punta que vive del área, del desmarque y de esa décima de segundo que separa el gol del bloqueo del defensa. RDT tendrá que hacer una mini pretemporada exprés en solitario para ponerse al mismo nivel físico que sus compañeros. Además, el vestuario franjirrojo ya tiene sus automatismos y su jerarquía en ataque bien definidos. Raúl de Tomás no va a llegar y besar el santo; tendrá que picar piedra desde abajo para convencer al míster de que puede ser útil en la rotación.
Si Beñat San José logra recuperar mental y físicamente al madrileño, el Rayo gana un recurso ofensivo de primerísimo nivel sin haber gastado un solo euro en este tramo final del mercado. Si no lo consigue, el club tendrá un problema de gestión de vestuario con un jugador de ficha alta, contrato largo y pocas ganas de asumir un rol secundario.
El laberinto de RDT: de fichaje récord a entrenar en solitario
Para entender cómo hemos llegado a este punto de no retorno, conviene mirar un momento por el retrovisor. Todos nos acordamos de aquel Raúl de Tomás que entre 2017 y 2019 era el rey absoluto de Vallecas. Aquel chaval con duende que reventaba las redes contrarias con 38 goles en 66 partidos. Era un idilio perfecto, de esos que se ven pocos en el fútbol modesto. Por eso, cuando el Rayo rascó la cartera en 2022 para pagar casi diez millones de euros al Espanyol, convirtiéndolo en el fichaje más caro de su historia, la afición soñaba en grande.
Pero las segundas partes rara vez son tan buenas como las primeras, y este retorno ha sido un dolor de muelas constante para ambas partes. En la temporada 2022-2023 sumó 19 partidos y cuatro goles. Al año siguiente, la cifra bajó a apenas dos dianas en 28 encuentros. Y el curso pasado, bajo las órdenes de Íñigo Pérez, la relación terminó de romperse por completo: solo tres partidos disputados y dos meses y medio fuera del equipo por una «enfermedad común» que el club nunca detalló.
Su salida cedido a Catar en busca de minutos y confianza acabó en un doloroso gatillazo: 13 partidos oficiales, solo tres de titular, tres goles y apenas 431 minutos de juego antes de que las lesiones y la rescisión de contrato bajaran el telón a su aventura exótica.
Vallecas es un estadio exigente que te lo da todo si te dejas el alma en el césped, pero que no perdona la desidia ni los brazos caídos. RDT tiene ante sí el examen más difícil de su carrera: ganarse de nuevo a una grada que ha visto cómo su estrella se diluía entre polémicas, lesiones y entrenamientos en solitario. El talento no se pierde de la noche a la mañana, pero la confianza y el ritmo de competición sí.
A partir de ahora, todas las miradas estarán puestas en las sesiones de entrenamiento de la Ciudad Deportiva. El primer reto de Raúl de Tomás no es meter goles el próximo fin de semana, sino demostrarle a Beñat San José que está listo para volver a sentirse futbolista de élite.

















