---
title: "Goleada de Italia a Turquía (1-4) en la Nations League"
date: 2026-09-29T10:24:30+02:00
modified: 2026-09-29T10:24:30+02:00
author: "Toni Imbernon"
source: https://betsuites.com/noticias/turquia-italia-resumen-goles-nations-league/
canonical: https://betsuites.com/noticias/turquia-italia-resumen-goles-nations-league/
description: "La Italia de Roberto Mancini arrolla a Turquía en Bursa con un contundente 1-4 gracias a una brillante primera mitad. Lee el análisis de Toni Imbernon sobre el partido."
categories:
  - "Noticias Deportivas al Minuto: Resultados, Fichajes y Análisis"
---

# Goleada de Italia a Turquía (1-4) en la Nations League

A veces, un partido de fútbol se decide antes de que te dé tiempo a acomodarte en el sofá. Eso le pasó a Turquía frente a una Italia arrolladora, que solventó su compromiso en Bursa con un contundente 1-4. Los de Roberto Mancini pasaron por encima de un rival desdibujado y mandaron un aviso serio de cara a su próximo gran reto.

El vendaval de la *Azzurra* en los primeros cuarenta y cinco minutos fue de los que hacen época. Alessandro Bastoni abrió la lata, Davide Frattesi cazó un rechace tras un disparo de Michael Kayode para poner el segundo en el minuto 22 y el propio Kayode firmó el tercero poco después. Al descanso, el 0-3 reflejaba un baño táctico y futbolístico que provocó una sonora pitada de la grada local. Aunque Baris Yilmaz recortó distancias nada más arrancar la segunda mitad tras un despiste entre Gianluigi Donnarumma y Ruggeri, la alegría turca duró lo que un suspiro: Francesco Pio Esposito cabeceó un rechace al poste de Sandro Tonali para sellar el definitivo 1-4.

## Un correctivo táctico y un aviso para lo que viene

Yo esto lo veo muy claro: la pizarra de Vincenzo Montella naufragó por completo en la primera mitad. Turquía fue un juguete en manos del centro del campo italiano, donde Fagioli, Tonali y Frattesi manejaron el ritmo a su antojo. Arda Güler intentó rebelarse contra el destino en el segundo tiempo con un par de genialidades marca de la casa, pero predicar en el desierto es muy complicado cuando tu defensa hace aguas por todos lados. Con este resultado, el combinado otomano se queda con cero puntos y el panorama muy oscuro en esta Nations League.

Para Italia, en cambio, esta victoria es un bálsamo de confianza tremendo. El equipo de Mancini demostró una pegada descomunal y una fluidez en la circulación de balón que asusta. Sí, es verdad que el error defensivo que propició el gol turco demuestra que la zaga aún tiene algún que otro despiste por pulir, pero la capacidad de reacción fue inmediata. Marcar el cuarto apenas dos minutos después de encajar es de equipo grande, de esos que no se dejan intimidar por el ambiente ni por la lluvia que jarreaba sobre el césped de Bursa.

Y ojo, que el timing de este triunfo no podría ser mejor. Esta goleada llega justo antes de que la selección italiana tenga que visitar a Francia. Los galos, dirigidos por Zinedine Zidane, vienen de sacar adelante un partido durísimo ante Bélgica gracias a un chispazo tardío de Michael Olise. La batalla por el liderato del grupo se presenta apasionante y esta Italia llega con el colmillo bien afilado.

## La frustración de Güler y el quiero y no puedo turco

Si hay una imagen que resume el partido de Turquía, es la de Arda Güler desesperado con sus compañeros. El joven talento tiró del carro en la reanudación, inventándose jugadas que merecieron mejor premio. De sus botas nació un pase que dejó solo a Akturkoglu frente a Donnarumma, pero el delantero mandó el balón a las nubes con todo a favor. Poco antes, Scalvini tuvo que vestirse de héroe para desviar a córner un disparo de Baris tras otra genialidad de la joya turca.

Montella intentó agitar el árbol al descanso con un triple cambio (dando entrada a Bardakci, Akturkoglu y Yuksek), y aunque el equipo mostró otra cara y llegó a marcar un gol que el árbitro Michael Oliver anuló por fuera de juego posicional, la losa del primer tiempo fue demasiado pesada. Al final, la desesperación se apoderó de los locales, personificada en esa tarjeta amarilla que vio Baris Yilmaz por simular un penalti de forma flagrante ante Donnarumma. Un quiero y no puedo constante sobre un terreno de juego cada vez más pesado por el agua.

A partir de ahora, a Turquía le toca lamerse las heridas y buscar soluciones urgentes si no quiere descolgarse definitivamente. Italia, por su parte, ya vuela con la moral por las nubes y los deberes bien hechos.
