El Besiktas ha reaccionado a tiempo tras el parón internacional superando por 2-1 al Kocaelispor. Un triunfo en el que Dusan Vlahovic volvió a ser decisivo desde los once metros para mantener la excelente racha anotadora con la que ha desembarcado en Turquía y reenganchar a los suyos a la pelea por la cima.
El guion del partido tuvo de todo un poco. Kokcu se encargó de abrir la lata tras aprovechar una buena asistencia de Cerny, pero el Kocaelispor no entregó la cuchara y logró meter el miedo en el cuerpo con el empate firmado por Show. Fue ahí donde apareció la figura del delantero serbio: Vlahovic no perdonó desde el punto de penalti, certificó el 2-1 definitivo y sumó su sexto gol en apenas cinco partidos de liga turca. Un impacto inmediato para un futbolista que ha caído de pie en Estambul.
Vlahovic y la cura tras el tropiezo de Amedspor
Yo esto lo veo muy sencillo: cuando fichas a un delantero del nivel de Vlahovic, lo mínimo que le pides es que la meta para dentro cuando las papas queman, y el ex de la Juventus está cumpliendo con una nota altísima. Seis dianas en sus primeras cinco presencias ligueras son cifras de ariete de pura élite, de los que no necesitan tres meses de adaptación ni excusas sobre el idioma. Es llegar, poner el pie y mandar en el área.
Esta victoria tenía, además, un valor terapéutico enorme para el vestuario que dirige Vincenzo Italiano. Irme al parón con una derrota nunca me ha parecido plato de buen gusto para ningún técnico, y marcharte encajando un doloroso 3-2 ante el sorprendente Amedspor te deja dos semanas dándole vueltas al coco. Volver a casa, rearmarte y sumar tres puntos era la única medicina válida para disipar fantasmas. El Besiktas no firmó un partido plácido porque Show puso las tablas y apretó el choque, pero la entereza del equipo para rehacerse y golpear de nuevo desde los once metros habla muy bien del carácter del grupo.
Un pulso a tres bandas por el trono turco
Hacía bastante tiempo que no se intuía una lucha tan apretada y bonita por la zona alta en el fútbol turco. Todo apunta a que vamos a tener un pulso a tres bandas apasionante durante todo el curso. Por un lado, el Galatasaray mantiene el liderato firmando victorias con mucho oficio, como ese 3-1 al Kasimpasa jugando con diez futbolistas y resolviendo en el tiempo añadido. Por otro lado, el Fenerbahçe parece haber digerido los baches iniciales tras golear 0-3 al Rizespor en un choque marcado por la reaparición por la puerta grande de Marco Asensio.
Y en medio de esos dos colosos se sostiene con firmeza el Besiktas de Vincenzo Italiano. La sociedad entre Cerny y Kokcu en la fase de generación funciona a gran nivel, y si arriba mantienes a un Vlahovic con el cañón completamente afinado, las posibilidades de disputarle el título a cualquiera aumentan de forma drástica. No es fácil sostener el ritmo cuando tus dos grandes rivales de la ciudad no aflojan, pero la respuesta del conjunto blanquinegro tras el tropiezo anterior confirma que hay plantilla y ambición para pelear hasta el último aliento.
Toca estar muy atentos a lo que venga a partir de ahora para comprobar si Vlahovic es capaz de mantener este promedio goleador desorbitado y si Italiano termina de blindar la estructura defensiva de un Besiktas que promete dar muchísima guerra.




















