Primera tropezón de la temporada para el Barça Atlètic de Juliano Belletti. Los azulgrana cayeron por 2-0 en su visita al Municipal de Olot tras un inicio de segunda parte nefasto donde encajaron dos goles en apenas siete minutos. El conjunto olotense cortocircuitó por completo el juego interior culé y dejó al filial sin respuesta.
El choque arrancó trabado, con un Olot muy bien plantado bajo la batuta de Roger Vidal. Con un esquema 4-4-2 tremendamente compacto, los locales asfixiaron la salida de balón del Barça Atlètic, tapando constantemente las líneas de pase hacia Catovic. Aunque Ebrima Tunkara dispuso de las mejores opciones en la primera mitad durante su estreno como titular, el guardameta local Ballesté estuvo providencial. En la otra banda, Bisiwu no logró entrar en juego, desinfectado del circuito ofensivo por un rival que apretó arriba y ganó metros con el paso de los minutos.
Siete minutos de desconexión en el inicio del segundo acto
La historia del partido cambió radicalmente nada más salir de vestuarios. El Olot salió con una marcha más y castigó de entrada a balón parado. En la primera jugada de la reanudación, un saque de esquina botado por el conjunto local terminó en asistencia de Ayala para que Rai Marchan mandara el balón a la red en el minuto 47. Sin tiempo casi para digerir el primer golpe, llegó el segundo varapalo.
Apenas siete minutos después, una acción desafortunada terminó con el balón impactando en las manos de Catovic dentro del área. El colegiado Sánchez Sancho no dudó en señalar la pena máxima y Marc Tenas no perdonó desde los once metros para establecer el 2-0 en el minuto 54. Con dos goles abajo, el filial intentó reaccionar acumulando posesión, pero la fortuna tampoco acompañó: Aziz estrelló un remate en el poste tras un buen centro de Caicedo.
Belletti buscó agitar el árbol rápidamente desde el banquillo metiendo un triple cambio con las entradas de Pedro Rodríguez, Ybarra y Álex González. Sin embargo, el arreón inicial se fue diluyendo ante la solvencia defensiva del Olot. De hecho, tuvo que ser el portero Iker Rodríguez quien evitase una derrota mayor frustrando el tercer tanto local en los minutos finales.
Consecuencias en la tabla y fin a la racha de invicto
Yo esto lo veo como un baño de realidad necesario para un grupo tan joven. Visitar estadios como el Municipal de Olot ante casi 1.600 espectadores y frente a un bloque veterano siempre exige un nivel de concentración absoluto durante los noventa minutos. Perder la posición o relajarse cinco minutos en esta categoría se paga carísimo, y hoy al filial le tocó aprender esa lección por las malas.
A pesar del tropiezo, el panorama clasificación no es dramático, ni mucho menos. El Barça Atlètic encaja su primera derrota del curso pero se mantiene en lo más alto de la tabla. El propio Olot se escala de forma provisional a la segunda plaza del grupo, situándose a cinco puntos de distancia de los azulgrana. Toca rearmarse, ajustar la circulación de balón ante bloques bajos y pensar ya en el siguiente compromiso para retomar la buena senda.




















