Malas noticias para el Barça. Jesse Bisiwu, el flamante fichaje veraniego de 8,5 millones de euros, dio el susto este miércoles al retirarse en camilla durante la final de la Copa Catalunya entre el Barça Atlètic y el Sabadell. El extremo belga de 18 años apenas aguantó diez minutos sobre el césped de la Nova Creu Alta tras sufrir un durísimo pisotón en su tobillo izquierdo.
La jugada encendió todas las alarmas en el banquillo de Juliano Belletti. Bisiwu intentó tirar un caño a Gonzalo Ávila ‘Pipa’, lateral del Sabadell, y este le dejó un recado en forma de pisotón que cortó la respiración de los aficionados culés. Los gestos de dolor del belga fueron inmediatos: se tapó la cara, rompió a llorar y tuvo que abandonar el campo en camilla en el minuto 12, dejando su sitio a Shane Kluivert. Aunque luego se le vio en el banquillo con muletas y una bota protectora, las primeras exploraciones del cuerpo médico invitan a un moderado optimismo a la espera de las pruebas definitivas de este jueves.
¿Qué supone este contratiempo para el Barça?
Yo esto lo veo como el clásico jarro de agua fría que te cambia los planes de la semana en un segundo. Bisiwu es una de las apuestas de futuro más ilusionantes de la dirección deportiva azulgrana. Pagaron 8,5 millones de euros por él y, aunque está en dinámica del primer equipo con el dorsal 27 a la espalda, la idea del club es muy clara: necesita foguearse. Y para un chaval de 18 años, no hay mejor sitio para acumular kilómetros que el filial.
El problema es que el debut en la Segunda RFEF está a la vuelta de la esquina. El filial azulgrana arranca la competición liguera este mismo domingo a las 19:00 horas contra el Náxara en el Estadi Johan Cruyff. Si las pruebas confirman que el tobillo de Bisiwu solo tiene un fuerte golpe, la baja será corta, pero el susto de perder a tu teórica estrella ofensiva para el estreno de la temporada ya no te lo quita nadie. Belletti tendrá que estrujarse la cabeza para recomponer el ataque si el belga tiene que parar unos días.
Además, hay un componente de mala suerte tremendo con este chico. Bisiwu completó una pretemporada fantástica, llegando a marcar dos goles en un amistoso en Basilea, pero todavía no ha podido debutar oficialmente a las órdenes de Hansi Flick por culpa de unos farragosos problemas con su visado. Justo cuando parecía que el césped le daba un respiro para coger ritmo de competición con el filial, llega este infortunio. El fútbol a veces es un juego de sincronización cruel.
Un Sabadell más rodado amarga la Copa Catalunya
Más allá de la preocupante lesión del extremo belga, el partido nos dejó claro que al Barça Atlètic todavía le falta un punto de cocción competitiva. El Sabadell, jugando en su propia casa (la Nova Creu Alta actuaba como escenario neutral en lo administrativo, pero con un ambiente claramente arlequinado de casi 7.000 espectadores), golpeó primero y muy rápido. Apenas se habían disputado tres minutos cuando Gioacchini cazó un cabezazo inapelable para poner el 0-1.
A los chicos de Belletti les costó asimilar el doble golpe del gol tempranero y la lesión de Bisiwu. De hecho, el portero Iker Rodríguez tuvo que lucirse con un par de paradas de mucho mérito para mantener con vida a los suyos antes del descanso. Tras el paso por vestuarios, la charla del técnico brasileño surtió efecto. El filial se adueñó del balón y Hafiz Gariba, tras cazar un rechace en un córner, puso el empate a uno en el minuto 56.
Cuando parecía que el partido se encaminaba irremediablemente a la prórroga o los penaltis, apareció Rahmani en el minuto 87 para certificar el 1-2 definitivo y llevar la Copa Catalunya a las vitrinas del Sabadell. Un castigo excesivo para el esfuerzo del filial, pero que sirve como perfecto baño de realidad antes de que ruede el balón de verdad el próximo domingo.
Toca cruzar los dedos para que lo de Bisiwu se quede en un simple pisotón y el susto de la camilla pase pronto. La temporada es larguísima y el talento belga tiene mucho que decir este año en Barcelona.

















