El Elche de Martín Anselmi afronta una prueba de fuego este lunes en el Martínez Valero ante la Real Sociedad. Con un preocupante botín de un punto sobre nueve posibles, el técnico argentino confía en que el cierre del mercado de fichajes y la entrada en escena de Thomas Lemar cambien la cara de un equipo obligado a reaccionar cuanto antes.
La rueda de prensa de Anselmi previa al choque nos dejó claro el diagnóstico del entrenador. No hay paños calientes. El técnico definió a la Real Sociedad como «un gran equipo con mucha jerarquía en su plantilla», pero prefirió mirar hacia dentro. Tras el último tropiezo en Santander, donde el equipo ofreció una de cal y otra de arena, el argentino ha sido tajante: el Elche no puede permitirse «competir a ratos». Para rascar algo ante los donostiarras, la concentración tiene que ser absoluta durante los noventa minutos. «Esto no es como empieza, sino como acaba», recordó con filosofía para restar dramatismo al dubitativo arranque liguero.
El factor Lemar y la calma tras el cierre de mercado
Yo siempre he pensado que el cierre del mercado de fichajes es como esa mañana de Reyes en la que por fin sabes con qué juguetes vas a jugar todo el año. Se acaba el ruido, se acaban los rumores de pasillo y los futbolistas se centran de verdad en lo que pasa sobre el césped. El propio Anselmi lo admitió al asegurar que ahora se respira una «atmósfera diferente» en el vestuario franjiverde. Con cuatro incorporaciones sobre la bocina, el técnico se mostró muy satisfecho: «Vienen a aportar soluciones y tienen el hambre que se necesita para defender esta camiseta». Gente con ganas de sumar, que es justo lo que hace falta cuando las cosas vienen torcidas.
La gran noticia para la afición ilicitana es, sin duda, la confirmación de que Thomas Lemar está listo para vestirse de corto. El centrocampista francés tiene la calidad y la experiencia necesarias para darle criterio al juego del Elche. En un centro del campo que a veces ha pecado de plano y previsible, la visión de Lemar puede ser el faro que conecte la medular con la delantera. Anselmi no quiso dar pistas sobre si será titular o partirá desde el banquillo, pero saber que cuenta con un recurso de ese calibre ya es un alivio tremendo para el cuerpo técnico.
Además, el entrenador no dio la plantilla por cerrada del todo. Con una ficha libre todavía disponible, Anselmi no descartó acudir al mercado de jugadores sin equipo si aparece una opción que encaje en el engranaje. Pero eso es música de futuro; la realidad inmediata pasa por acoplar rápido a los recién llegados y empezar a sumar de tres en tres.
Cómo desactivar a una Real Sociedad colectiva
Afrontar un partido contra la Real Sociedad nunca es sencillo, y menos cuando necesitas sumar de forma urgente. Anselmi tiene muy claro el plan de partido y dónde reside el peligro del conjunto vasco. Lejos de obsesionarse con tapar a un solo nombre propio, el preparador argentino destacó el bloque por encima de las individualidades: «No vamos a poner el foco en un jugador porque dejaríamos otros lugares descubiertos». Es una lectura muy inteligente. Si persigues sombras individuales contra un equipo tan asociativo como la Real, te acaban descosiendo por acumulación de hombres en zonas intermedias.
Para contrarrestar esa fluidez colectiva de los de San Sebastián, Anselmi apela a la unión y al empuje de la grada del Martínez Valero. «Tenemos que estar juntos y viajar juntos», apuntó en una clara llamada a la comunión entre equipo y afición. El Elche necesita que su estadio sea un fortín y que la atmósfera exterior empuje cuando las piernas empiecen a pesar en el tramo final del encuentro. No sirve de nada jugar bien media hora si luego desconectas diez minutos y te penalizan.
La cita de este lunes dictará sentencia sobre el nuevo rumbo del Elche. Con las piezas ya encajadas y Lemar listo para la acción, los de Anselmi tienen la oportunidad perfecta para demostrar que el mal inicio ha sido solo un bache en el camino.

















