La tercera jornada de la Premier League nos ha dejado un panorama precioso. El Arsenal de Mikel Arteta se llevó el derbi de Londres tras tumbar al Chelsea de Xabi Alonso por 2-1, un resultado que desata la locura en el Emirates Stadium y que deja a los ‘gunners’ coliderando la tabla junto al Manchester City.
El duelo estuvo a la altura de lo esperado, pero no fue el único gran movimiento del domingo. Horas antes, el Manchester United se dejó dos puntos de oro frente al Everton (2-2) por culpa de un golazo de Maitland-Niles en el minuto 96. Con estos resultados, la clasificación se aprieta en la zona noble: City y Arsenal mandan con 9 puntos de 9 posibles, seguidos de cerca por un sorprendente Hull City con 7 y el Chelsea, que se queda clavado con 6.
¿Qué significa este liderato compartido?
A ver, yo esto lo veo claro: la Premier no espera a nadie, y empezar con un tres de tres es dar un puñetazo sobre la mesa. El Manchester City de Enzo Maresca —que tiene la difícil papeleta de hacer olvidar a Pep Guardiola en el cargo— duerme en lo más alto gracias al ‘average’. Ambos equipos tienen una diferencia de goles idéntica de +5, pero los ‘citizens’ han visto puerta en 7 ocasiones frente a las 6 del Arsenal. Detalles milimétricos que, a estas alturas, ya marcan la pauta de lo que será un mano a mano espectacular.
Maresca ha heredado una máquina perfecta y, de momento, no le está temblando el pulso. Su City lidera por la mínima, por un solo gol a favor de diferencia respecto al Arsenal. Es una locura pensar que tras solo tres partidos ya estemos mirando los goles anotados para desempatar, pero así de exigente es esta competición. Yo siempre digo que en Inglaterra los detalles lo son todo, y este inicio de campeonato lo confirma de manera rotunda.
Para el Arsenal, ganar este derbi es mucho más que sumar tres puntos. Batir al Chelsea de Xabi Alonso refuerza el proyecto de Arteta en un momento clave de la temporada. Es mandar un mensaje directo a Manchester: «Estamos aquí y no nos vamos a caer». La solidez del Arsenal en el Emirates demuestra que este equipo ha madurado y sabe competir al máximo nivel cuando el rival aprieta y te exige dar tu mejor versión sobre el césped.
Los perseguidores y la sorpresa del Hull
Por detrás de los dos gigantes viene la curva, y lo hace con sorpresas. Lo del Hull City es para quitarse el sombrero y aplaudir. Un recién ascendido metido en la tercera plaza con 7 puntos, a solo dos de los colíderes, es la magia que solo te da el fútbol inglés. Mientras tanto, el Chelsea de Alonso encaja su primera gran herida de la temporada, quedándose cuarto con 6 puntos. No es un drama, ni mucho menos, pero sí un toque de atención para un proyecto que aún se está ensamblando y que aspira a pelear con los más grandes.
La otra cara de la moneda se la lleva el Manchester United. Tener la victoria prácticamente en el bolsillo y ver cómo Maitland-Niles te la quita en el último suspiro del descuento con un golazo es un golpe de los que duelen en el vestuario. Esos dos puntos perdidos ante el Everton pueden parecer una anécdota en septiembre, pero todos sabemos que a final de temporada, cuando se echan las cuentas definitivas, se acaban echando de menos.
La Premier League apenas está arrancando, pero la mesa ya está servida. El City y el Arsenal marcan el ritmo de un tren de alta velocidad que no permite el más mínimo despiste. Toca abrocharse los cinturones porque la lucha por el trono inglés promete ser apasionante.

















