José Mourinho ya tiene su plan para el derbi madrileño de este sábado contra el Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu. El técnico portugués ha recuperado piezas clave para blindar el centro del campo y la mediapunta, en una convocatoria donde la gran novedad defensiva es el regreso de Raúl Asencio.
Tras el desgaste de la Champions League frente al Inter de Milán, el Madrid vuelve a la competición doméstica con buenas noticias en la enfermería y en los despachos de sanciones. Mourinho recupera de una tacada a Eduardo Camavinga, Bernardo Silva y Arda Güler, tres futbolistas que se perdieron la cita europea por sanción y que darán un respiro enorme a las rotaciones. En el apartado de bajas, la cruz de la moneda la ponen los lesionados Rodrygo, Éder Militão y Ferland Mendy, quienes siguen recuperándose al margen del grupo y no llegan a tiempo para el duelo vecinal.
El rompecabezas de Mourinho y el regreso de los ‘sancionados’
Yo esto lo veo muy claro: a Mourinho se le presenta un bendito problema para armar el once titular. La vuelta de Camavinga y Bernardo Silva no es un detalle menor. El francés te da esa marcha extra en la transición y la recuperación física que tanto se extraña cuando no está, mientras que el portugués aporta la pausa, el violín y el criterio necesarios para desarmar a un Rayo que, ya nos conocemos la película, va a venir a morder arriba y cerrarse con dos líneas muy juntas.
Además, la inclusión de Raúl Asencio en la lista es de esas noticias que a los que seguimos el día a día del club nos alegran la jornada. El chaval se estrena en una convocatoria esta temporada tras dejar atrás sus problemas físicos. Con Militão fuera de combate, tener un central de garantías en el banquillo es oxígeno puro para Antonio Rüdiger y el joven Huijsen, que vienen acumulando bastantes kilómetros en las piernas.
Arriba, la dinamita está asegurada. Aunque falte Rodrygo, ver nombres como Kylian Mbappé, Vinícius Jr., Brahim Díaz o el propio Endrick —que finalmente sí está disponible y repite en la lista— asusta a cualquiera. La profundidad de armario de esta plantilla es una salvajada. Incluso se mantiene en la dinámica del primer equipo el canterano Thiago, que juega con ficha del Castilla pero que ya se ha ganado la confianza del cuerpo técnico para aportar frescura cuando las piernas empiecen a pesar en la segunda mitad.
Rugido de motores en Valdebebas y un árbitro con antecedentes
El último entrenamiento antes del partido ha tenido un decorado de lo más curioso. Si alguno de los jugadores se despistaba, no era por falta de intensidad de Mourinho, sino por el rugido de los motores de fondo. Y es que la plantilla se ha ejercitado en Valdebebas compartiendo vecindario con los monoplazas del Gran Premio de España de Fórmula 1, que se celebra estos días en las inmediaciones de la ciudad deportiva. Una banda sonora peculiar para una sesión que estuvo marcada por el rigor táctico y el esfuerzo físico.
Por cierto, el encargado de impartir justicia en el Bernabéu será el barcelonés Víctor García Verdura, un árbitro que va camino de la internacionalidad pero que a la parroquia blanca le trae un recuerdo de lo más amargo. ¿Os acordáis de la Copa del Rey de la temporada pasada? Aquel doloroso 3-2 en el Carlos Belmonte contra el Albacete, que supuso el primer gran tropiezo de la etapa de Álvaro Arbeloa, estuvo pitado por él. En Liga, sin embargo, el balance es más amable para los blancos, con tres victorias en su historial. Al Rayo tampoco se le da mal este colegiado: de ocho partidos dirigidos, los de Vallecas solo han perdido uno.
Con Pulido Santana vigilando desde la sala del VAR, el derbi promete ser de alta tensión. El Rayo siempre es un rival incómodo, de esos que te raspan si te ven dubitativo, pero el Madrid recupera la columna vertebral en el momento justo para mantener el pulso por el liderato.
Habrá que ver cómo gestiona Mourinho el desgaste físico de la Champions y si decide meter mano al once con los recuperados de inicio. La cita es este sábado a las 21:00 horas, y el Bernabéu dictará sentencia.

















