José Mourinho respira un poco más aliviado en la previa del duelo contra el Rayo Vallecano. Raúl Asencio es la gran novedad en la convocatoria madridista tras superar un mes y medio en el dique seco. El joven central, que encadenó dos lesiones consecutivas, busca por fin su debut oficial bajo las órdenes del técnico portugués.
La pretemporada no fue precisamente un camino de rosas para el canterano. Primero fue una rotura muscular en el recto femoral y, justo después, un contratiempo en la tibia lo que le obligó a parar las máquinas antes de empezar. Tras completar los últimos entrenamientos al mismo ritmo que sus compañeros, Asencio entra en una lista donde destacan las ausencias por lesión de piezas clave como Éder Militão, Ferment Mendy y Rodrygo Goes.
Un soplo de aire fresco para la pizarra de Mourinho
Yo esto lo veo como un auténtico balón de oxígeno para el técnico luso. Cuando tienes el calendario apretado y las piernas empiezan a pesar, lo último que quieres es hacer encaje de bolillos en la zaga. Y más ahora que se viene la acumulación de partidos con jornadas de Liga intersemanales. En Primera División, no tener fondo de armario te condena.
Sin Militão ni Mendy, la defensa blanca andaba algo corta de efectivos. Mou ha tenido que exprimir a jugadores como Konaté, Huijsen o el propio Trent Alexander-Arnold para recomponer la línea. El regreso de Asencio no solo aporta un jugador más a la rotación; le da al cuerpo técnico la posibilidad de dar descanso a los titulares y blindar el área en los minutos finales si el Rayo se pone respondón en Vallecas.
El cierre de un verano tormentoso
Para Asencio, este mes y medio ha sido una montaña rusa que marea a cualquiera. Si miramos atrás, el chico ha vivido un verano de esos que marcan una carrera, y no precisamente por lo deportivo. Estuvo con pie y medio fuera del club en el mercado de fichajes, pero esa inoportuna lesión muscular frenó en seco cualquier traspaso. A veces, el destino tiene estas cosas: te cierra una puerta para obligarte a pelear donde ya estás.
Fuera del césped, el ruido mediático tampoco le ha dado tregua. Hace apenas unos días se conoció su absolución en el polémico caso del vídeo en el que estaba implicado, cerrando un capítulo judicial muy incómodo. Sin embargo, no todo han sido buenas noticias en los tribunales, ya que el pasado mes de agosto fue condenado por conducir ebrio en Gran Canaria. Un tirón de orejas en toda regla del que toca aprender. Ahora, con el contador a cero y la salud recuperada, todo el foco vuelve a estar donde debe: el balón.
¿Qué podemos esperar ante el Rayo?
No nos engañemos, es poco probable que veamos a Asencio de inicio en el once titular. Mourinho es de la vieja escuela y no suele lanzar a los recién recuperados a los leones sin anestesia, menos aún en un campo tan intenso y estrecho como Vallecas, donde el Rayo siempre muerde y presiona arriba. Lo normal es que empiece en el banquillo junto a Sergio Mestre y Lunin, esperando su oportunidad si el partido se pone de cara.
Pero el simple hecho de ver su nombre en la lista ya es un triunfo para el chaval. A sus órdenes tiene a un entrenador muy exigente, de los que valoran el compromiso defensivo y la disciplina táctica por encima de todo. Si Asencio aprovecha los minutos que Mou le vaya dando en este tramo de rotaciones, puede ganarse un sitio definitivo en los planes de un equipo que va a necesitar de todos para pelear por los títulos. La oportunidad está ahí; ahora le toca hablar sobre el verde.
Habrá que estar muy atentos a la gestión de minutos de Mourinho en Vallecas. Veremos si el técnico luso decide darle la alternativa al canterano en la segunda mitad o si prefiere asegurar con su bloque más rodado.

















