Jaume Jardí ya es historia viva de la Primera RFEF. Con la última victoria del Real Zaragoza frente al Ibiza, el extremo catalán ha alcanzado los 80 triunfos en la categoría de bronce, convirtiéndose en el futbolista con más partidos ganados desde la creación de este formato en 2021. Un récord de pura constancia.
El de Reus no se ha qo estancado en un solo sitio para lograr esta marca de época. Ha ido repartiendo estas 80 alegrías entre varios de los proyectos más potentes de la categoría: el Real Madrid Castilla, el Racing de Ferrol, el Nàstic de Tarragona y, ahora, el Real Zaragoza. Con este último triunfo, Jardí supera en la clasificación histórica de la competición a Álvaro Bustos y a Kevin Presa, quienes se quedan en el segundo escalón con 79 victorias cada uno. No es casualidad que Lalo Arantegui se moviera rápido en los despachos para cerrar su fichaje este verano; sabían perfectamente que incorporaban a un futbolista que tiene el mapa de la categoría grabado en la cabeza.
El factor diferencial en el arranque del Zaragoza
Yo esto lo veo muy claro: hay jugadores que se adaptan a las categorías y otros que las dominan. Jardí pertenece al segundo grupo. En apenas cinco jornadas disputadas, el extremo se ha convertido en el faro indiscutible del esquema blanquillo. Sus números hablan por sí solos: acumula dos dianas y media —sí, la estadística oficial a veces nos deja estas curiosidades de despacho— y dos asistencias que han sido oxígeno puro para el equipo.
Gracias a este rendimiento inmediato, el Real Zaragoza se ha aupado hasta la segunda plaza de la clasificación, pisándole los talones al filial del Villarreal, que lidera la tabla con apenas un punto de ventaja. La influencia de Jardí en el juego no es solo cuantitativa, sino de pura jerarquía en los momentos calientes. En el último partido disputado en casa, fue precisamente él quien desatascó el encuentro mandando el balón al fondo de la red tras un gran pase de Ureña, el mismo que viene de firmar un doblete espectacular en Ibiza.
La próxima cita en el calendario es de las que gustan en la grada: el derbi aragonés contra el Teruel. El Ibercaja Estadio se vestirá de gala para un duelo de máxima rivalidad donde el Zaragoza buscará asaltar el liderato. Con un Jardí tocado por la varita de la regularidad y un bloque que empieza a funcionar de memoria, la racha de victorias del extremo de Reus tiene toda la pinta de seguir creciendo en su propio feudo.
El Castilla también tumba un récord histórico
Curiosamente, el club donde Jaume Jardí dio algunos de sus primeros pasos hacia este récord de victorias también está de celebración histórica. El Real Madrid Castilla se ha convertido oficialmente en el club más goleador de la historia de la Primera Federación. Los de Valdebebas han alcanzado la friolera de 291 goles en la categoría de bronce, superando por la mínima el registro que hasta ahora ostentaba el filial del Celta de Vigo, el Celta Fortuna, con 290 tantos.
Este hito se ha cocinado a fuego lento. El filial madridista es uno de los pocos privilegiados que ha participado en las seis ediciones disputadas hasta la fecha en esta exigente división. El gol del récord definitivo llegó este pasado domingo en el derbi contra la AD Alcorcón, cuando Pol Fortuny transformó un penalti con la sangre fría de los que saben que están escribiendo una página de oro. Con ese tanto, el Castilla no solo amarró los puntos, sino que derribó definitivamente el muro celeste que parecía insuperable.
Para los amantes de la libreta y el análisis técnico, el dato es demoledor: el Castilla ha necesitado 195 partidos oficiales de temporada regular para alcanzar esta cifra. Esto nos deja un promedio exacto de 1,49 goles por partido. Una regularidad ofensiva tremenda si tenemos en cuenta la enorme rotación de plantillas que sufren los filiales año tras año, donde retener el talento de una temporada a otra es casi una misión imposible.
Veremos si el Real Zaragoza de Jardí es capaz de mantener el ritmo de crucero para asaltar el liderato este fin de semana, mientras el Castilla sigue demostrando que su fábrica de goles no descansa. La categoría de bronce está más viva y competida que nunca.




















