La vida sigue, incluso cuando se apaga la estrella más brillante de tu firmamento. Argentina ha goleado por 4-0 a Bolivia en Córdoba, en un amistoso que pasará a la historia por ser el primer paso de la era post-Messi. Sin Leo sobre el césped, la ‘Scaloneta’ demostró que el futuro está en buenas manos, especialmente en las de un Nico Paz desatado.
El partido en el Estadio Mario Kempes, disputado con aforo reducido por una sanción de la FIFA, fue un monólogo absoluto de la Albiceleste. Lautaro Martínez abrió la lata en el minuto 19, Nico Paz firmó el segundo a la media hora con una definición de genio, Cristian ‘Cuti’ Romero puso el tercero de cabeza en el 52 y José Manuel ‘Flaco’ López cerró la fiesta en el 86. Un triunfo balsámico para empezar a digerir la dolorosa derrota en la final del Mundial contra España.
El heredero silencioso y la pizarra de Scaloni
Yo esto lo veo claro: heredar el vacío que deja Messi es una tarea imposible, pero buscar futbolistas que se atrevan a pedir el balón y agitar el árbol es obligatorio. Nico Paz, el chico del Como, se vistió de director de orquesta con el dorsal 18 a la espalda. Partiendo desde la banda derecha para trazar diagonales hacia su zurda, el canario flotó por todo el frente de ataque, se asoció con naturalidad y asumió con personalidad el balón parado. Su gol fue una auténtica delicia: desmarque de ruptura al espacio y una vaselina sutil ante la salida del portero Guillermo Viscarra. Puro arte.
Hablemos del centro del campo, porque ahí se cocinó todo el fútbol de esta nueva Argentina. Exequiel Palacios y Alexis Mac Allister se divirtieron de lo lindo en la medular. Palacios, en concreto, estuvo finísimo rompiendo líneas con dos pases filtrados de esos que limpian la jugada en un pestañeo. El primero acabó en las botas de Mac Allister para que este asistiera a Lautaro en el 1-0, y el segundo fue directo a la carrera de un Nico Paz que definió con una frialdad pasmosa. No contento con eso, el propio Nico Paz botó con música el tiro libre que el Cuti Romero, capitán en ausencia de Leo, mandó a la red de un testarazo.
La otra gran novedad táctica estuvo en la delantera, donde pareció llegar el momento definitivo para la convivencia del doble nueve con Julián Álvarez y Lautaro Martínez. El ‘Toro’ cumplió con su gol y se marchó ovacionado, pero a la ‘Araña’ se le vio con esa ansiedad típica del delantero que necesita reencontrarse consigo mismo. Jugó los 90 minutos y lo intentó de todas las formas posibles —con disparos atajados, una falta rozando el palo y balones que no llegó a empujar por milímetros—. Se nota que arrastra la fatiga mental de sus recientes turbulencias con el Atlético de Madrid, y Scaloni quiso mantenerlo en el campo hasta el pitido final para ver si lograba sacudirse las penas con un gol que finalmente no llegó.
La inagotable fábrica de jóvenes de Scaloni
Lo de Lionel Scaloni con la renovación de la plantilla ya es para hacérselo mirar, en el mejor de los sentidos. Con los debuts de Román Vega, Ezequiel Fernández, Santiago Simón, Leonel Flores y Valentín Gómez, el seleccionador argentino ya suma la friolera de 70 futbolistas promocionados bajo su mandato. Una barbaridad que demuestra que el recambio generacional no es una teoría de despacho, sino una realidad competitiva sobre el verde. Vega cumplió con nota en el lateral izquierdo y el joven Flores, perla de Boca, solo necesitó diez minutos sobre el césped para fabricar la jugada del definitivo gol de José Manuel López.
Es verdad que Bolivia, que venía muy tocada tras quedar fuera del Mundial en la repesca ante Irak y de perder contra Paraguay en Washington, apenas opuso resistencia. Pero estos exámenes sirven para lo que sirven: para probar el cuajo de chicos como Gianluca Prestianni por la izquierda, dar minutos de calidad a los nuevos laterales y constatar que hay estructura para no desmoronarse. A Messi todavía le queda un último baile oficial de despedida en seis días contra Benín, pero el relevo ya se ha puesto en marcha.
A partir de ahora, nos toca acostumbrarnos a una Argentina coral, menos dependiente del genio de Rosario y más apoyada en el dinamismo de sus jóvenes. El camino hacia el futuro ya ha comenzado, y Nico Paz tiene la firme intención de liderarlo.




















