El Barça femenino ha vuelto a dejar claro quién manda en Europa con una goleada incontestable por 0-6 ante la Roma en el Stadio Tre Fontane. Este miércoles, el equipo de Pere Romeu dio un auténtico recital ofensivo para sumar tres puntos clave y liderar con solvencia su grupo de la Champions League.
No hubo partido, las cosas como son. Las azulgranas dominaron de principio a fin con un doblete de Caroline Graham, elegida MVP del encuentro, otros dos tantos de Claudia Pina, uno de Ewa Pajor y un autogol de Oladipo. La Roma de Piovani intentó resistir con un bloque bajo, pero la apisonadora catalana no dio opción. Como bien resumió Pere Romeu tras el pitido final: «La Roma es un equipo duro, esto es la Champions», aunque sobre el césped pareciera otra cosa por la tremenda superioridad de las suyas.
El rodillo de Romeu no tiene freno
Yo esto lo veo así: cuando el Barça femenino se pone en modo apisonadora, no hay táctica ni cerrojo que valga. Lo de Roma no fue solo ganar; fue mandar un mensaje muy serio a toda Europa. Con este triunfo, las azulgranas se colocan como líderes indiscutibles de esta fase de la Liga de Campeones, demostrando que la transición en el banquillo ha sido de lo más dulce.
El plan de la Roma era claro: replegarse, juntar líneas y esperar una contra milagrosa. Pero contra este equipo, defender en tu propia área es como intentar tapar el sol con un dedo. El primer aviso lo dio Esmee Brugts, y poco después empezó el show de Graham Hansen. La noruega se inventó una jugada de esas que hoy en día solo ves en las consolas: cogió el balón en tres cuartos, sorteó a todo el que le salió al paso y la mandó a guardar con una definición soberbia.
Antes del descanso, la mala fortuna local y la insistencia culé pusieron el segundo. Una pared entre Pina y Graham acabó desviada por Oladipo hacia su propia portería. Ahí se acabó el partido mentalmente para las italianas. La segunda mitad fue un monólogo donde Claudia Pina demostró su instinto asesino en el área con dos goles más (uno de ellos tras una gran combinación y otro con un zapatazo desde fuera del área) y Ewa Pajor cerró la cuenta empujándola en el área pequeña como la gran ‘killer’ que es.
Buenas noticias en la enfermería y un susto desde el centro del campo
Más allá del abultado marcador, este partido nos deja varios detalles tácticos y nombres propios que conviene apuntar de cara a lo que viene. El primero es el de Patri Guijarro. La centrocampista firmó un partido exquisito y estuvo a punto de regalarnos el gol de la temporada con un disparo desde el centro del campo que obligó a lucirse a la guardameta local, Baldi. Hay quien ya la postula seriamente para el Balón de Oro, y actuaciones tan completas como la de hoy le dan toda la razón.
La otra gran noticia de la noche fue el capítulo de retornos. Volver a ver a Aitana Bonmatí sobre el césped europeo tras su lesión es el mejor analgésico para la afición barcelonista. Entró desde el banquillo para ir sumando minutos y recuperar sensaciones en un escenario ya dominado. También reapareció Van Asten, superando sus problemas físicos, y tuvimos la oportunidad de ver el debut europeo de Rosalía tras coronarse MVP del Mundial.
El Barça recupera efectivos clave justo cuando el calendario empieza a apretarse. Con la enfermería casi vacía y jugadoras como Sydney rindiendo a gran nivel en posiciones menos habituales, Pere Romeu tiene un bendito problema para confeccionar sus alineaciones de aquí en adelante.
La conquista de Roma es solo un paso más, pero confirma que este Barça no se cansa de ganar. Toca seguir disfrutando de un equipo que hace que lo difícil parezca ridículamente sencillo.




















