El Barcelona ha puesto sus ojos en la última gran sensación de la Premier League. Se trata de Josh King, un centrocampista de apenas 19 años que está brillando en el Fulham bajo las órdenes de Álvaro Arbeloa. Los ojeadores azulgranas ya le siguen la pista a una operación que podría rondar los 60 millones de euros.
La información, adelantada en Inglaterra por el portal TeamTalk y el periodista Graeme Bailey, apunta a que el club catalán se ha sumado a una lista cada vez más larga de pretendientes. No es para menos. King, que tiene contrato con el conjunto de Londres hasta el año 2029, ha firmado un arranque de temporada espectacular con dos goles en sus primeros cinco partidos oficiales, llamando la atención de los grandes del continente.
Un encaje de presente y futuro en el centro del campo
Yo esto lo veo como un movimiento estratégico de manual por parte de la secretaría técnica culé. Hoy en día, si esperas a que un talento inglés explote del todo en la Premier League, luego es absolutamente imposible sacarlo de allí por menos de tres cifras. Ir a por él ahora, cuando empieza a asomar la cabeza, es la única forma que tiene el Barça de tener una opción real en el mercado de las islas.
¿Qué tipo de jugador es Josh King? No pienses en el clásico mediocentro posicional de la escuela de La Masia, de esos que viven de dar continuidad al juego a un toque. King es un perfil moderno, un centrocampista de vocación ofensiva que combina una potencia física imponente con una visión de juego y una técnica individual muy depuradas. Es de esos futbolistas que rompen líneas en conducción y que tienen una gran llegada al área rival.
Para el esquema de juego azulgrana, incorporar un perfil de estas características supondría añadir músculo, recorrido y dinamismo. Es un perfil de jugador que aporta un registro diferente a un centro del campo donde suele sobrar violín pero a veces falta un poco de tambor. Su gran inicio goleador en Inglaterra demuestra que, además de juego, tiene colmillo.
La bendición de Arbeloa y la batalla de los gigantes europeos
Hay un detalle en esta historia que me parece fantástico: el papel de Álvaro Arbeloa. El técnico español es quien está puliendo a este diamante en el Fulham, un chico que llegó a la academia del club londinense con solo ocho años. Que un entrenador tan exigente le esté dando galones en la máxima categoría a un chaval de 19 años habla muy bien de la madurez mental y de la disciplina táctica de King. No es nada fácil ganarse la confianza en la liga más física del mundo a esa edad.
Por supuesto, el Barcelona no está solo en esta carrera. El chaval ya es internacional en las categorías inferiores de Inglaterra, destacando con la selección sub-21 e incluso ayudando en los entrenamientos de la absoluta. Ese escaparate ha hecho que los ojeadores de media Europa tengan su nombre subrayado en rojo. Junto al club catalán, equipos como el Liverpool, el Manchester United, el Chelsea, el Borussia Dortmund, el RB Leipzig, el Inter de Milán y el Atlético de Madrid también le están monitorizando de cerca.
La batalla por su fichaje promete ser uno de los grandes culebrones de los próximos mercados de transferencias. Con un contrato a largo plazo, el Fulham tiene la sartén por el mango para negociar, pero cuando el Barça llama a la puerta, la música siempre suena diferente. Habrá que seguir muy de cerca su evolución en Craven Cottage para ver si este joven talento acaba vistiendo de azulgrana.




















