Ya tenemos hoja de ruta. La UEFA ha publicado los horarios y las fechas de las ocho jornadas de la fase de liga de la Europa League, y tanto la Real Sociedad como el Celta ya saben exactamente cuándo y dónde tendrán que batirse el cobre para buscar ese billete directo a octavos. Nos espera un invierno movidito.
Olvidaos de los grupos clásicos de cuatro equipos; aquí vamos a una liga de 36 donde cada gol y cada minuto cuentan. Real Sociedad y Celta jugarán cuatro partidos en casa y cuatro fuera, con una curiosidad que me parece brutal: comparten la mitad de sus rivales. Sí, cuatro de los ocho contendientes serán los mismos para gallegos y vascos, lo que nos va a permitir medir fuerzas de forma directa a lo largo de este maratón que arranca a mediados de septiembre y se alargará hasta finales de enero.
El camino de la Real Sociedad: de Anoeta a Turín
Yo esto lo veo como un viaje de contrastes para los donostiarras. El equipo que dirige Pellegrino Matarazzo, que vuelve a Europa por la puerta grande tras levantar la Copa del Rey 2025-26, arranca su andadura en casa. El debut será en Anoeta contra el Bournemouth inglés, un rival inédito en estas lides que vivirá su estreno absoluto en competición continental en San Sebastián. Un partido trampa de los que a mí me gustan, con toda la ilusión del debutante frente a la experiencia txuri urdin.
A partir de ahí, el pasaporte de la Real va a echar humo. En la segunda jornada toca visitar Bruselas para medirse al Union Saint-Gilloise en el Stade Joseph Marien, un equipo con callo europeo reciente. Luego, en la tercera, viaje al norte profundo para jugar ante el Lillestrøm noruego en el Åråsen Stadion, un club que no asomaba por Europa desde la temporada 2000-01. Pero el plato fuerte de la nostalgia llegará en la cuarta jornada, cuando el Olympique de Lyon visite Anoeta. A los más veteranos se les escapará una lagrimita recordando aquellos octavos de la Champions 2003-04 o la previa de la 2013-14 donde la Real los mandó para casa.
Para cerrar las salidas complicadas, la quinta jornada llevará a los vascos a un estadio con un aroma a fútbol inglés inconfundible: Selhurst Park, el templo del Crystal Palace, que también debuta en la competición. Y ojo al cierre del calendario el 28 de enero: una visita de época a Turín para enfrentarse a la Juventus. Un examen final de los que marcan época.
El Celta y el reencuentro con su propia historia
Por su parte, el Celta de Vigo arranca este viaje con la maleta llena de ilusión y un debut a domicilio en la primera jornada contra el Omonia. A priori, una salida donde los de Balaídos deben mostrar los galones de LaLiga, pero ya sabemos cómo se las gastan estos campos cuando la presión aprieta.
Lo bonito de este calendario para el Celta es que nos va a regalar momentos de pura nostalgia. Al compartir rivales con la Real Sociedad, los celestes también tendrán su dosis de curvas de nivel máximo. Entre ellas, la oportunidad de revivir uno de los capítulos más gloriosos de su historia europea: aquel día memorable en el que humillaron a la mismísima Juventus de Carlo Ancelotti. Volver a cruzarse con la Vecchia Signora en este formato de liga es el tipo de historias que hacen grande a este deporte y que a mí, personalmente, me ponen la piel de gallina.
¿Qué significa este calendario? El laberinto de enero
Si miramos las fechas con lupa, el gran reto para ambos equipos no es solo la entidad de los rivales, sino la gestión del esfuerzo. La UEFA ha colocado las dos últimas jornadas a finales de enero (la séptima el 21 de enero y la octava el 28 de enero). Esto rompe por completo la planificación tradicional a la que estábamos acostumbrados.
Antes, la fase de grupos moría en diciembre y los equipos se iban al parón invernal con los deberes hechos o eliminados. Ahora, la tensión competitiva se estira hasta pleno invierno. Llegar a esas fechas con la clasificación encarrilada para evitar la ronda de dieciseisavos (el temido playoff) va a ser clave. Quedar entre los ocho primeros de la tabla general te da el billete directo a octavos y te ahorra dos partidos de máxima exigencia en febrero, un mes donde las piernas ya empiezan a pesar el doble.
La primera jornada se disputará entre el miércoles 16 y el jueves 17 de septiembre, justo una semana después de que ruede el balón en la Champions. Id preparando la agenda, porque se vienen meses de fútbol sin tregua.

















