Marc Cucurella ha encendido el debate sobre el apartado físico del Real Madrid. Desde la concentración de la selección española, el lateral analizó en la Cadena SER la sorprendente estadística que sitúa al conjunto blanco como el que menos kilómetros recorre de toda LaLiga, defendiendo que el problema no es de piernas, sino de resultados.
En un adelanto de la entrevista concedida a Manu Carreño en el programa ‘El Larguero’, el futbolista catalán se mostró muy extrañado al conocer el dato. «La verdad es que me ha sorprendido porque yo una cosa te podría decir que a lo mejor no, o por ejemplo tener posesiones largas, te podría decir que no, pero de correr… yo creo que corremos mucho», confesó. Además, Cucurella fue tajante al señalar que el ruido mediático solo aparece cuando el balón no entra: «Se habla de estos datos porque hemos perdido el derbi y perdimos contra el Betis. Si hubiéramos ganado todos los partidos, no se hablaría de que corremos poco; dirían que somos muy efectivos».
El eterno debate de los kilómetros y el marcador
A mí esto me suena a música conocida. En el fútbol, cuando ganas, eres un equipo inteligente que sabe dosificar los esfuerzos y golpear en el momento justo; pero amigo, si pierdes, la narrativa cambia en un segundo: entonces es que no corres, no metes la pierna y te falta actitud. Es la eterna ley del transistor y de las tertulias deportivas. Cucurella, con la naturalidad que le caracteriza, ha puesto el dedo en la llaga. Los datos de rendimiento físico, medidos hoy en día hasta el milímetro con esos chalecos GPS que parecen sujetadores, son una herramienta fantástica para los cuerpos técnicos, pero de cara a la galería a veces se usan como arma arrojadiza.
Llama la atención, eso sí, que el lateral hable en primera persona del plural al referirse a los tropiezos contra el Atlético de Madrid y el Real Betis. Cosas del directo o de la empatía entre compañeros de profesión, pero el fondo de su análisis es impecable. El esfuerzo no se mide solo por la distancia total recorrida sobre el verde. Correr mucho y correr mal solo sirve para cansarse antes. Un equipo que domina posicionalmente suele recorrer menos kilómetros que su rival simplemente porque hace correr la pelota. El problema real llega cuando no tienes el balón, no logras robarlo con rapidez y, además, el marcador no acompaña.
La tiranía del dato frente a la efectividad
El propio Cucurella reconoció que, aunque la estadística pueda estar condicionada por la racha de resultados, tampoco conviene meterla en un cajón y olvidarse de ella. «Habrá que mejorarlo, habrá que ganar los partidos y no se hablará de eso. Al final, los datos también van bien para mejorar, para trabajarlos y saber que quizás hay que dar un poquito más», concluyó el jugador de la selección. Y ahí radica la madurez de un futbolista: saber separar el ruido del entorno de la autocrítica que se hace de puertas para adentro.
Para el Real Madrid, este tirón de orejas estadístico llega en un momento de dudas tras dejarse puntos importantes por el camino. Los cuerpos técnicos modernos no se fijan tanto en el kilometraje total al trote cochinero, sino en la «alta intensidad»: cuántos sprints se realizan a máxima velocidad y si la presión tras pérdida es efectiva. Si el equipo de Ancelotti está en el fondo de la tabla en cuanto a distancia recorrida, lo que de verdad debe preocupar en Valdebebas no es el volumen de carrera, sino la coordinación colectiva para defender y transitar. Al final, las piernas van cuando la cabeza funciona, y la cabeza solo se libera cuando llegan las victorias.
Habrá que ver cómo reacciona el grupo en los próximos compromisos ligueros. El veredicto del césped es el único que no admite discusión: si el Madrid vuelve a encadenar victorias, los kilómetros recorridos volverán a ser una simple anécdota de oficina técnica.




















