Cuando un seleccionador se salta el guion habitual de las ruedas de prensa y admite abiertamente que un futbolista le encandila, conviene escuchar con atención. David Gordo, técnico de la Selección española Sub-21, lo ha dejado caer entre sonrisas al hablar de Rodrigo Mendoza: «Es una de mis debilidades, no se lo digáis». El centrocampista del Atlético de Madrid vuelve a la lista de ‘La Rojita’ junto a su compañero Salvi Esquivel, consolidándose como uno de los nombres propios del futuro rojiblanco y nacional.
Para David Gordo, el talento del joven murciano no ofrece dudas. En su última comparecencia, el seleccionador no escatimó en elogios para definir las virtudes de un futbolista al que considera «tremendo» y del que espera un salto de calidad definitivo en este parón internacional. «De Rodrigo espero siempre que sea Rodrigo. Tiene un nivel futbolístico espectacular», comentó el técnico, destacando una polivalencia táctica poco común a su edad: «Es un jugador que interpreta el juego de maravilla, ve muy bien en todas las situaciones. Puede jugar de seis, de ocho e incluso más cerca del área por la calidad que tiene».
La lectura táctica: rodaje en el Atlético y máxima competencia en ‘La Rojita’
A mí me parece una declaración de intenciones en toda regla, pero también un reto directo para el jugador. Gordo sabe perfectamente que la medular de la Sub-21 no es un territorio cómodo para nadie. Mendoza tendrá que pelear la titularidad con nombres de peso y perfiles muy definidos como Thiago Pitarch, Marc Bernal o Chema Andrés. El propio seleccionador lo asumía sin rodeos al repasar la convocatoria: «Tenemos jugadores tan buenos que si veis la lista… son todos muy buenos. Vamos a disfrutarlos. Rodrigo es de los que nos hace disfrutar».
El trasfondo de esta llamada tiene también una vertiente física y de ritmo competitivo que resulta clave analizar. En las últimas semanas con el Atlético de Madrid, Mendoza ha ido asomando la cabeza en el esquema del primer equipo, sumando un total de 48 minutos repartidos en tres encuentros concretos: 23 minutos frente al Espanyol, 10 minutos ante el Deportivo de La Coruña y 15 minutos en el escenario exigente de la Champions League contra el Bayern de Múnich. Pocos minutos, pero de máxima exigencia.
Ese ligero incremento en su participación con el club es precisamente lo que lleva a David Gordo a exigirle un paso al frente con la camiseta de la Selección. El técnico reconoció que en las anteriores citaciones el centrocampista llegó falto de ritmo, algo que confía en corregir en esta ventana internacional. «Vino con pocos minutos, ahora que está teniendo más espero que esté un poco mejor de lo que estuvo en los partidos anteriores», señaló el seleccionador, dejando claro que quiere ver la mejor versión del murciano sobre el césped.
Un escaparate perfecto para afianzarse
El fútbol de selecciones en categorías inferiores suele actuar como un catalizador perfecto. Para un chaval que está asomando en la élite, sentir el respaldo público de su entrenador nacional es una inyección de moral pura. Si Mendoza logra traducir esa confianza en minutos de calidad actuando como brújula en el medio campo, la experiencia le servirá para regresar a Madrid con un punto más de poso competitivo.
Habrá que estar muy atentos a la gestión de minutos que haga David Gordo en los próximos compromisos de la Sub-21. La competencia en la sala de máquinas es voraz, pero cuando un técnico reconoce en público que un jugador es su «debilidad», suele ser el preludio de cosas interesantes sobre el terreno de juego.




















