Javier Aguirre vuelve a los banquillos de LaLiga para iniciar una nueva etapa de urgencia con el Valencia. El técnico mexicano debutará de forma oficial este fin de semana en El Sardinero frente al Racing de Santander, asumiendo el reto de enderezar el rumbo de un club histórico apoyado en su dilatada experiencia de 15 temporadas en el fútbol español.
No es un desafío cualquiera. El «Vasco» es un viejo zorro de nuestra liga, un apagafuegos de plenas garantías que ya ha dejado su sello en Osasuna, Atlético de Madrid, Zaragoza, Espanyol, Leganés y Mallorca. Ahora, en Mestalla se aferran a su manual de supervivencia. De hecho, el capitán che, José Luis Gayà, no ha ocultado el alivio que supone tener a alguien con tanto colmillo en el área técnica: «Conoce muy bien la competición y eso es muy importante, tenemos ganas de afrontar el primer partido en El Sardinero, estoy convencido que vamos a salir hacia adelante, es un partido especial y vamos a por ellos».
Qué significa su llegada para el Valencia
A ver, seamos claros: cuando llamas a Javier Aguirre, no lo haces para que tu equipo intente imitar al Brasil del 70. Lo llamas porque las cosas se han puesto feas y necesitas a alguien que ordene el patio desde el primer minuto. Yo esto lo veo muy sencillo: el Valencia actual necesita solidez defensiva, carácter y, sobre todo, competir cada balón dividido como si fuera el último de la tarde. En eso, el técnico mexicano es un auténtico maestro de ceremonias.
Su debut en Santander no va a ser un paseo militar. El Sardinero siempre aprieta y el Racing es de esos rivales incómodos que te miden la temperatura enseguida. Para Aguirre, este partido es la primera toma de contacto real para ver si su mensaje ha calado en el vestuario. Si algo ha demostrado a lo largo de sus 15 temporadas en España, es que sus equipos se construyen siempre de atrás hacia adelante. No esperéis florituras tácticas de pizarra moderna; esperad un Valencia rocoso, solidario en el esfuerzo y muy vertical.
La plantilla parece haber captado la idea de inmediato. Las palabras de Gayà reflejan que el grupo necesitaba un líder con la piel curtida en mil batallas. En situaciones de nerviosismo institucional y deportivo, la figura de un entrenador que desvía toda la presión hacia sí mismo con su habitual ironía y naturalidad en sala de prensa es un escudo de valor incalculable para los futbolistas.
El historial de un superviviente en los banquillos
Para entender la dimensión de lo que se le viene encima al Valencia, conviene repasar la hoja de servicios de Aguirre en nuestro fútbol. Desde que aterrizó en Pamplona allá por 2002 para dirigir a Osasuna, el mexicano ha acumulado un historial kilométrico. Ha vivido de todo: desde clasificaciones europeas insospechadas hasta batallas agónicas por evitar el descenso con el agua al cuello.
En total, son 15 temporadas de experiencia acumulada que le sirven para tener perfectamente radiografiados a todos los rivales de la categoría. Entre todos ellos, hay uno que se le ha atragantado especialmente por una cuestión de pura lógica presupuestaria: el Barcelona. El conjunto azulgrana es el rival al que más veces se ha enfrentado en España, con un total de 27 duelos. El balance, como os podéis imaginar, refleja la enorme diferencia de potencial: dos victorias, cinco empates y 20 derrotas, con un registro de 19 goles a favor y 62 en contra. Son números duros, sí, pero que también demuestran que Aguirre sabe lo que es morder el polvo y levantarse al domingo siguiente sin perder la sonrisa ni el orden táctico.
Este fin de semana, ante el Racing, el contador se pone a cero para él en un nuevo banquillo de prestigio. La historia del «Vasco» en España escribe un nuevo capítulo, y esta vez el escenario es nada menos que Mestalla, un gigante dormido que busca desesperadamente la receta de la estabilidad.
Habrá que estar muy atentos a cómo dibuja su primer once en El Sardinero. La era Aguirre en el Valencia se pone en marcha, y el fútbol español recupera a uno de sus personajes más auténticos en la banda.




















