La selección española femenina de fútbol sala ha dado un paso de gigante hacia el Campeonato de Europa de Croacia 2027 tras vencer por 1-2 a Italia en Eslovenia. El conjunto dirigido por Clàudia Pons encarriló el encuentro gracias a los goles de Irene Córdoba y una genialidad absoluta de Vane Sotelo.
El partido, disputado en el Pabellón Tri Lilije de Lasko, se puso de cara muy pronto para las nuestras. No se había cumplido el segundo minuto de juego cuando Irene Córdoba cazó un balón en la frontal del área para batir a la portera italiana, Sestari. Italia no se descompuso y apostó por un ritmo lento, sumando a su guardameta al ataque para generar superioridades. Esta pizarra les dio premio justo antes del descanso: un disparo de Sestari rebotó en Laura Sánchez y la propia portera aprovechó el rechace para poner el balón en la escuadra en el minuto 19. Sin embargo, en la reanudación, la calidad individual de Vane Sotelo en el minuto 24 decantó la balanza de manera definitiva.
El peso de la victoria y el billete a Croacia 2027
Yo esto lo veo claro: ganar a Italia nunca es un trámite, y menos cuando te estás jugando estar en la cita continental de Osijek. Este 1-2 en tierras eslovenas no es un triunfo cualquiera; es de esos partidos que curten a un grupo. Las jugadoras de Clàudia Pons supieron sufrir cuando las italianas apretaron con el juego de cinco en los instantes finales y, sobre todo, mantuvieron la cabeza fría tras encajar ese empate psicológico al borde del descanso.
La consecuencia directa de estos tres puntos es tremenda. España pone pie y medio en el Europeo. En torneos de este calibre, no dejarte puntos contra tus rivales directos te da una vida extra. El orden defensivo que mostró el equipo cuando las piernas empezaban a pesar demuestra que este bloque tiene tanto colmillo en ataque como disciplina y solidaridad en las ayudas atrás.
La pizarra de Pons y el truco de magia de Vane Sotelo
A mí me apasiona la táctica, y el planteamiento de Italia fue de los que te obligan a rascarte la cabeza. Eso de que la portera Sestari se incorpore constantemente al ataque no es nuevo, pero ejecutarlo bien desgasta mucho físicamente al rival. España tuvo que multiplicarse en las coberturas para tapar líneas de pase. El gol del empate italiano llegó precisamente por esa insistencia, un jarro de agua fría en el minuto 19 que habría hundido a un equipo menos maduro.
Pero entonces apareció Vane Sotelo para recordar por qué es la máxima goleadora histórica de la selección. Su gol en el minuto 24 es para ponerlo en las escuelas de fútbol sala: se inventó una ruleta, tiró un caño y definió ante Sestari con un disparo que tocó ligeramente en una defensora antes de entrar. Cuando un partido se atasca por lo civil, la diferencia la marcan las que tienen esa chispa de potrero. Sotelo la tiene y la usó en el momento justo.
A partir de ahora, toca rematar la faena en los próximos compromisos. España ha demostrado que sabe picar piedra cuando el guion lo exige y que le sobra carácter para dominar en Europa.




















