El Espanyol se prepara para recibir al Real Madrid en el RCDE Stadium con la moral por las nubes tras su gran victoria inicial ante el Levante. Manolo González tiene claro el plan para intentar frenar a las estrellas de Mourinho: respeto absoluto, cero miedo y noventa y siete minutos de máxima concentración colectiva.
Afrontar un partido contra el transatlántico blanco nunca es tarea sencilla, pero en Cornellà se respira un ambiente de optimismo contenido. Tras sumar los tres primeros puntos de la temporada en el debut, el técnico perico compareció ante los medios antes de la última sesión de entrenamiento con un mensaje muy claro de ambición y realismo. «Respeto siempre, pero miedo ninguno», aseguró Manolo González al ser preguntado por el potencial del rival. Para el preparador gallego, la clave no está en mirar los nombres del contrario, sino en la personalidad con la que salten sus futbolistas al césped: «Lo que me preocupa es la forma en la que salgamos nosotros a afrontar el duelo, eso es lo que marca estos partidos».
El plan para desactivar a Mbappé y Vinicius
Yo esto lo veo muy claro: si dejas un metro a futbolistas de la talla de Kylian Mbappé o Vinicius Junior, estás prácticamente muerto. Manolo González lo sabe perfectamente y no se anda con rodeos tácticos imposibles de ejecutar. Su receta para el partido de mañana es tan clásica como complicada de mantener en el tiempo: «Defender juntos y ordenados». Suena sencillo de pizarra, pero aplicarlo durante los noventa y siete minutos que suele durar un encuentro hoy en día exige un desgaste físico y una concentración de cirujano.
La clave que destaca el técnico es la resiliencia del bloque. En esta clase de citas, el guion suele incluir tramos de dominio aplastante donde el rival te somete en tu propia área. Ahí es donde el Espanyol tendrá que demostrar que sabe sufrir sin descomponerse, un ejercicio de supervivencia que ya les dio réditos en el pasado y que ahora deben repetir ante la pegada madridista. «Cuando haya momentos malos hay que saber sufrir y mantenerse vivos», apuntó el entrenador blanquiazul, apelando al espíritu competitivo de su plantilla.
Pero defender bien en bloque bajo es solo la mitad del trabajo para rascar algo positivo ante el Real Madrid. No basta con poner el autobús en la portería y rezar. Manolo González insiste en que su equipo debe «tratar de atacar con criterio y sin miedo». La idea es clara: detectar las debilidades del rival y transitar con velocidad para hacer daño cuando los de Chamartín dejen espacios a la espalda de su defensa.
El debut liguero de Mourinho y el factor sorpresa
Este encuentro tiene un picante especial que va más allá de los tres puntos. Para el Real Madrid, este duelo en el RCDE Stadium supone su estreno oficial en esta edición de LALIGA EA Sports. Y no es un debut cualquiera, sino el primer examen liguero del nuevo proyecto liderado por José Mourinho en el banquillo blanco. Jugar contra un gigante en su primer partido oficial de la temporada puede parecer una ventaja por la posible falta de rodaje, pero Manolo González no se fía de los calendarios: «Tienen un talento especial, da igual cuando los pilles».
A nivel mental, el Espanyol llega con la enorme ventaja competitiva de haber roto el hielo con nota alta la semana pasada. Esa victoria inicial ante el Levante quita una presión tremenda de encima a los jugadores y permite afrontar la visita del campeón con una soltura que puede ser determinante. No es lo mismo recibir al Madrid con la necesidad imperiosa de puntuar que hacerlo con tres puntos en el casillero y la afición entregada desde el primer minuto.
El técnico perico ha querido poner el foco en la motivación intrínseca de la plantilla. Este tipo de escenarios no necesitan de discursos épicos en el vestuario; los futbolistas salen motivados de casa. El verdadero reto de Manolo González será canalizar esa adrenalina para que no se convierta en precipitación, manteniendo el orden táctico como bandera innegociable durante todo el choque.
La cita en Cornellà dictará sentencia mañana. Veremos si el orden colectivo del Espanyol es suficiente para contener el arsenal ofensivo del Real Madrid o si el talento individual de los de Mourinho termina imponiendo su ley en el RCDE Stadium.

















