LaLiga ya ha hecho oficiales los horarios para la jornada 13 y a la Real Sociedad le toca volver a ponerse el mono de trabajo tras el parón de selecciones en un escenario clásico. Los txuri urdin rendirán visita al Racing de Santander en El Sardinero el próximo domingo 22 de noviembre a las 16:15 horas, en un duelo con sabor a fútbol tradicional.
A priori, el horario de las cuatro y cuarto de la tarde en domingo es idóneo para que la afición realista arme el despliegue y recorra los pocos kilómetros que separan San Sebastián de la capital cantabra. Sin embargo, en las oficinas de Zubieta la noticia deja un sabor agridulce cuando se mira el calendario completo con perspectiva de alta competición.
La trampa del calendario: aire para los internacionales, aprietos en Europa
Como suelo decir cuando analizamos la carga de minutos en estas fechas, la confección de los horarios tras una fecha FIFA siempre obliga a elegir entre dos males. Fijar el partido en domingo le otorga al cuerpo técnico un margen impagable para recuperar a todos los futbolistas internacionales que regresen de sus compromisos con las selecciones. Hay más días para entrenar juntos, reajustar conceptos tácticos y amortiguar el cansancio del viaje.
La otra cara de la moneda aparece de inmediato en el horizonte continental. A penas cuatro días después de jugar en Santander, la Real Sociedad afronta un compromiso crucial en la Europa League: la visita a Londres para medirse al Crystal Palace el jueves 26 de noviembre a las 21:00 horas. Al competir el domingo por la tarde, el grupo pierde un día extra de descanso y preparación limpia para el choque europeo respecto a si hubiera jugado el viernes o el sábado.
Gestionar ese esfuerzo sin que el rendimiento caiga en ninguno de los dos frentes será una prueba de fuego para la profundidad de la plantilla. Pasar de la exigencia doméstica en Cantabria al escenario inglés en cuestión de 96 horas va a requerir una rotación fina y una preparación física al milímetro.
Quince años de espera en la élite y antecedentes singulares
Este cruce liguero en El Sardinero rompe un ayuno de tres quinquenios. Para encontrar el último precedente entre ambos conjuntos en la máxima categoría en tierras cantabras hay que remontarse a la temporada 2011-2012, en un choque que se cerró con un empate sin goles (0-0). Esa misma campaña, el duelo en Anoeta acabó con un contundente 3-0 favorable al conjunto guipuzcoano.
Si buscamos la última alegría txuri urdin en el coliseo santanderino, el archivo nos lleva hasta la liga 2004-2005, cuando la Real se impuso por 1-3. Desde entonces, el feudo cántabro se le ha atragantado históricamente a los donostiarras en Primera División.
En el camino más reciente hay otros episodios que conviene recordar. Ambos clubes se vieron las caras este mismo verano en un choque amistoso disputado en Zubieta que terminó en tablas, mientras que el filial realista, el Sanse, ha coincidido con el Racing en Segunda División y la antigua Segunda B. En Copa del Rey, el recuerdo se remonta a la ya lejana eliminatoria de la temporada 2013-2014, cuando el plantel cántabro decidió no disputar el encuentro de vuelta como protesta por la grave situación institucional y económica que atravesaba la entidad.
Con el horario fijado y la logística en marcha, la Real Sociedad ya sabe exactamente qué mapa de carretera le aguarda tras el parón internacional. Toca abrocharse el cinturón para una semana exigente que medirá las aspiraciones del equipo en Liga y en Europa.




















