Noticia de las que alegran la mañana en Vigo. Iago Aspas está de vuelta en una lista de convocados con el Celta para el partido de este domingo ante el Elche. Tras cuatro semanas en el dique seco por una rotura fibrilar, el capitán recibió el alta médica el viernes y entra directo entre los 23 elegidos por Claudio Giráldez.
El parón internacional le ha venido de perlas al atacante moañés para acortar plazos y ponerse a punto sin la exigencia de un calendario apretando cada tres días. Al final, la broma de la lesión muscular se ha saldado con solo dos encuentros fuera: el choque liguero frente al Racing de Santander y la cita europea ante el Omonia Nicosia en Chipre. En lo que llevamos de curso, los números de Aspas reflejan seis partidos disputados en el torneo doméstico, un total de 220 minutos sobre el verde y un gol en su casillero.
Dosificar a Aspas con la vista puesta en Europa
A ver, seamos claros: que Iago entre en la lista no significa que vaya a vestirse de corto desde el pitido inicial este domingo en Elche. Lo lógico, y lo que se maneja en el entorno celeste, es que Claudio Giráldez no arriesgue lo más mínimo con él de entrada. Es un retorno progresivo. Tras un mes parado por un problema en la fibra, forzarle noventa minutos de golpe seria jugar con fuego sin ninguna necesidad.
La verdadera clave de esta convocatoria está en la mirada a medio plazo. El gran objetivo entre ceja y ceja es el duelo del próximo jueves contra la Juventus. Ahí es donde el Celta va a necesitar la versión más afilada de su gran referente. Teniendo ese choque continental a la vuelta de la esquina, darle unos minutos en la segunda parte ante el Elche para ganar ritmo de competición parece el plan perfecto. Es la diferencia entre reaparecer frío en una gran cita europea o hacerlo con el motor ya bien caliente.
Las bajas sensibles y la oportunidad para la cantera
Pero no todo son sonrisas en la expedición viguesa. Giráldez ha convocado a los 23 futbolistas que tiene disponibles, lo que deja al descubierto la parte dura del parte médico. El técnico se desplaza sin tres piezas importantes: Carl Starfelt, Jones El-Abdellaoui y Miguel Román se quedan fuera por lesión. Perder a Starfelt en la zaga y a Román en el centro del campo resta contundencia y variantes en un momento de la temporada donde la exigencia no frena.
En la necesidad es donde vuelve a asomar la filosofía de la casa. La baja de Miguel Román, que estará fuera de combate durante al menos el próximo mes y medio, le abre de par en par la puerta de la primera plantilla al canterano Hugo Burcio. Aunque el joven centrocampista del Celta Fortuna ya era un habitual en las convocatorias del primer equipo, sus rutinas cambian de forma drástica: durante el próximo mes y medio dejará de alternar con el filial y trabajará de forma exclusiva a las órdenes de Giráldez.
Es la típica oportunidad de oro que brinda el fútbol cuando las lesiones aprietan. Para Burcio es el momento de dar un paso al frente; para el Celta, una muestra más de que la cantera no es un recurso decorativo, sino una solución real cuando las bajas obligan a reestructurar el bloque.
Con la vuelta de su gran insignia y el reto de recomponer la columna vertebral por los lesionados, el Celta afronta un examen de exigencia en Elche antes de vestirse de gala para la Europa League. Habrá que estar muy atentos a la gestión de minutos de Aspas en la segunda mitad.




















