El Inter de Milán ha conseguido tres puntos de oro en su visita a Venecia tras imponerse por 0-2 en un partido gris y espeso. El conjunto nerazzurro necesitó la fortuna de dos goles en propia puerta en los minutos finales para doblegar la resistencia local y mantenerse firme en lo más alto de la Serie A junto a la Lazio.
No fue ni mucho menos una tarde brillante para los hombres de Cristian Chivu. El técnico apostó por rotar en la sala de máquinas dando entrada a Stankovic, Sucic y Zielinski, además de formar pareja arriba con Bonny y Marcus Thuram. En la portería, Ivan Provedel repitió titularidad por segundo choque consecutivo por delante de Josep Martínez. El plan le costó horrores carburar ante un Venecia muy ordenado en bloque bajo con línea de cinco y un trivote formado por Kike Pérez, Sohm y Helgason que cerró todos los caminos interiores.
Dos carambolas providenciales antes del ‘Derby della Madonnina’
Yo esto lo veo claro: hay días en los que el fútbol no te exige jugar bien, sino tener la cabeza fría y aprovechar los regalos. Y el Inter los aprovechó todos. Los de Davide Nicola plantaron cara con mucha seriedad e incluso llegaron a rozar el gol. Akor Adams probó primero a Provedel desde lejos, y poco después la madera y el VAR salvaron a los interistas: un tanto anulado por fuera de juego a Lauberbach tras una falta sacada por Kike Pérez y un paradón abajo del propio Provedel con el pie a remate del delantero alemán que acabó tocando en el poste pusieron el susto en el cuerpo al colíder.
Cuando el partido olía a tropiezo intersemanal y naufragio en los canales venecianos, la fortuna se vistió de azul y negro. Dos desafortunadas acciones de la zaga local en el tramo final, con tantos en propia meta de Matías Moreno y Halhal, terminaron desatascando un choque infame en lo futbolístico pero impecable en el casillero de puntos.
Las consecuencias en la tabla y la prueba de fuego que viene
Triunfar sin brillantez también es una virtud de los equipos que aspiran a todo. La victoria permite al Inter mantenerse igualado en el liderato de la clasificación con la Lazio de Gennaro Gattuso, cumpliendo el expediente tras el enorme desgaste físico que supuso la remontada de la última jornada frente a la Fiorentina.
El margen de error para los de Chivu era mínimo, y la exigencia inmediata no permite relajaciones. El cuadro interista encara ahora el plato fuerte del calendario con la moral intacta en cuanto a números, pero con deberes pendientes en el juego. El ‘Derby della Madonnina’ asoma en el horizonte y la versión gris ofrecida frente al Venecia no bastará cuando el rival sea de máximo nivel. Toca corregir desconexiones y afinar la circulación de balón si quieren salir airosos del gran duelo de la ciudad.
Habrá que estar muy atentos a si Chivu consolida a Provedel bajo palos o devuelve la alternativa a Josep Martínez de cara al derbi, en una semana que promete emociones fuertes en San Siro.




















