El Atlético de Madrid ya tiene las maletas listas para viajar a Anfield, y la mejor noticia para Diego Simeone no viaja en el departamento médico, sino en la sonrisa de Julián Álvarez. Tras superar una inoportuna indisposición, el delantero argentino vuelve a ser el faro de un equipo que afronta el regreso de la Champions League con un reto mayúsculo ante el Liverpool, y con la sensible baja de Alexander Sørloth en ataque.
A ver, que no ha sido un inicio de temporada sencillo para ‘La Araña’, pero los que seguimos esto al detalle sabemos que el fútbol va de dinámicas y sensaciones. Tras perderse el duelo contra el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán por enfermedad, Julián reapareció el pasado sábado en San Mamés frente al Athletic Club. Y ojo, porque no solo se le vio con otra chispa física y mucho más ritmo, sino con un compromiso defensivo brutal, llegando a cortar una contra peligrosa en el área de Jan Oblak. Esa buena energía se trasladó al entrenamiento del lunes en Majadahonda, donde se le vio mandar, gesticular y guiar a sus compañeros. Julián quiere ser el líder, y el escenario que viene le va como anillo al dedo.
La Champions es el patio de recreo de Julián
Si hay una competición donde a Julián Álvarez se le caen los goles de los bolsillos, esa es la Champions League. Yo siempre digo que hay futbolistas que necesitan sentir el himno europeo para transformarse, y el argentino es el ejemplo perfecto. Sus números en el torneo de la estrella son de auténtico depredador de área: en 42 partidos disputados, ha participado directamente en 34 goles, repartidos en 25 dianas y 9 asistencias. Una barbaridad incontestable.
Su idilio con Europa comenzó un 6 de septiembre de 2022 en Sevilla, vistiendo la camiseta del Manchester City de Pep Guardiola. Tenía solo 22 años y tardó apenas un mes en estrenarse como goleador ante el Copenhague. Desde entonces, su progresión ha sido meteórica. Con el City firmó tres goles en su primer año y cinco en el segundo. Pero fue cruzar el Manzanares y desatarse del todo. En su primera campaña de rojiblanco, la 24/25, anotó siete tantos. Y en la pasada temporada, la 25/26, se fue hasta los diez goles, destrozando el récord histórico del Atlético en una sola edición de la Champions que ostentaba Diego Costa desde la mítica temporada 13/14.
Si destripamos esos 25 goles, vemos que es un rematador clínico, aunque todavía tiene alguna asignatura pendiente. Ha marcado 21 goles con la pierna derecha (incluidos tres penaltis) y cuatro con la zurda. ¿De cabeza? Ninguno todavía. Su rival preferido en Europa es el Tottenham, al que le clavó tres goles en los cuartos de final del curso pasado. Sin embargo, hay una espina clavada que querrá sacarse este miércoles en Anfield: nunca le ha marcado al Liverpool.
El rompecabezas del Cholo sin Sorloth
La vuelta a la Champions no será un camino de rosas para el Atlético. Simeone se enfrenta a un contratiempo de última hora bastante serio: la sorprendente baja de Alexander Sørloth para viajar a Liverpool. Sin el gigantón noruego en la convocatoria, el plan de partido en un estadio tan exigente como Anfield cambia por completo. Ya no tienes esa referencia física arriba para bajar balones en largo cuando la presión de los ‘reds’ asfixie la salida de balón.
Aquí es donde la figura de Julián Álvarez cobra un valor doble. El Cholo tiene ahora mismo un bendito dilema sobre la mesa. ¿Le da la titularidad de inicio a Julián para buscar la movilidad y la presión alta, o prefiere guardárselo como revulsivo para la segunda mitad sabiendo que todavía está recuperando su mejor tono físico? Yo, sinceramente, creo que la intensidad que demostró en San Mamés le abre de par en par las puertas del once inicial. En Anfield no puedes regalar ni un metro, y el trabajo defensivo que Julián ofrece tapando la salida de los centrales contrarios es oro puro para el sistema de Simeone.
Sin la referencia de Sorloth, el ataque colchonero ganará en dinamismo y velocidad, buscando las costuras de la defensa inglesa a la espalda de sus laterales. El vestuario sabe que sacar un buen resultado de Anfield pasa por ser un bloque solidario y aprovechar las transiciones rápidas.
El miércoles saldremos de dudas sobre el plan definitivo de Simeone, pero una cosa es segura: si Julián Álvarez sonríe, el Atlético tiene media batalla ganada. Habrá que estar muy atentos a cómo dibuja el Cholo el once sin su torre noruega, pero la Champions ya está aquí y ‘La Araña’ tiene hambre de Anfield.

















