Manuel Pellegrini ya tiene su convocatoria para el partidazo de mañana contra el Real Madrid en La Cartuja, y viene con curvas. El técnico del Real Betis no podrá contar con Dani Ceballos, Ez Abde ni Giovani Lo Celso para esta cuarta jornada de LaLiga, tres bajas de peso que obligarán al chileno a agitar su pizarra.
La ausencia de Ceballos es puramente una cuestión de ritmo. El utrerano, recién aterrizado de Madrid y presentado ayer junto a Troy Parrott, solo ha completado dos entrenamientos con el grupo. Aunque se ha machacado en solitario este verano, la falta de pretemporada competitiva ha hecho que el cuerpo técnico prefiera no arriesgar. Por su parte, Abde se cae a última hora por culpa de un proceso viral que le impidió ejercitarse en la última sesión. La nota positiva en la lista la pone el regreso de Morante, que vuelve a estar disponible para el «Ingeniero».
El rompecabezas de Pellegrini ante el Madrid de Mourinho
A ver, seamos realistas: recibir al Real Madrid de José Mourinho nunca es un plato de buen gusto, pero hacerlo con la enfermería activa y tres de tus nombres más creativos fuera de combate lo hace todavía más empinado. Yo esto lo veo como un auténtico test de estrés para el fondo de armario bético. Perder a Abde te quita ese desborde eléctrico por banda que suele agitar los partidos cuando se ponen feos, y no tener aún a Ceballos ni a Lo Celso te resta esa pausa y último pase tan necesarios para desarbolar un bloque defensivo serio.
Como bien decía Pellegrini en la rueda de prensa previa, ve a un Mourinho «mucho más maduro todavía como técnico ahora que años atrás». Y contra un estratega de ese calibre, regalar facilidades en la circulación o cometer imprecisiones en la medular es pegarte un tiro en el pie. El plan de Pellegrini en La Cartuja —recordemos que el Betis ejerce de local allí para este encuentro— va a tener que ser mucho más pragmático y ordenado que de costumbre.
A nivel de vestuario, la decisión de dejar fuera a Ceballos demuestra que Pellegrini no se casa con las prisas ni con los nombres. Había muchas ganas en el beticismo de ver al utrerano debutar de inmediato en su segunda etapa, sobre todo tras su exprés viaje y presentación oficial. Sin embargo, el «Ingeniero» prefiere cocinar las cosas a fuego lento. Forzar a un futbolista sin minutos de competición real ante un rival del calibre del Madrid suele ser sinónimo de lesión, y la temporada es demasiado larga como para cometer imprudencias en la jornada cuatro.
El factor físico y la gestión del grupo sin Abde
La baja de Abde por un virus es de esas rabias de última hora que te desmontan el plan ensayado durante la semana de entrenamientos. El extremo marroquí venía siendo un recurso valioso para estirar el campo y dar verticalidad. Ahora, sin su velocidad, el Betis tendrá que buscar alternativas por fuera, quizás con un juego más asociativo o buscando transiciones rápidas que sorprendan a la zaga madridista.
La buena noticia es que el grupo recupera efectivos en la medular con Morante, lo que ofrece un soplo de aire fresco para la rotación. Ante el despliegue físico que suele exigir el cuadro de Mourinho, tener piernas frescas en el banquillo será clave en la última media hora de juego. Pellegrini sabe perfectamente que estos partidos no se ganan solo con el once inicial, sino con la gestión de los cambios y la capacidad de resistir cuando el rival apriete el acelerador.
Tocas ver cómo responde este Betis reconfigurado ante uno de los exámenes más duros y exigentes de todo el curso. La cita en La Cartuja dictará sentencia.

















