Sorpresa de última hora en el once de Hansi Flick para el asalto al Ramón Sánchez-Pizjuán. Dominik Livakovic debuta oficialmente con la camiseta del Barça frente al Sevilla FC. El guardameta croata de 31 años se estrena como titular directo debido a la baja de Joan Garcia, dejando a Wojciech Szczesny en el banquillo en una decisión que pocos veían venir.
La intrahistoria de esta titularidad tiene miga. Joan Garcia ya arrastraba unas molestias físicas antes del último partido contra el Racing de Santander. Forzó y jugó, pero el dolor fue a más durante el encuentro y decidió parar a tiempo con el marcador a favor. El diagnóstico le obliga a parar durante tres semanas, abriendo un hueco en la portería que muchos pensábamos que ocuparía Szczesny, quien precisamente entró de refresco ante el conjunto cántabro. Sin embargo, Flick ha decidido darle la alternativa de inicio al internacional croata en un escenario de máxima exigencia.
El dilema de la portería y las tres semanas de Joan Garcia
Yo esto lo veo como una declaración de intenciones clarísima por parte del cuerpo técnico. Cuando se lesionó Joan Garcia, la lógica de barra de bar nos decía a todos que Szczesny, por veteranía y por haber sido el recurso inmediato ante el Racing, se quedaría con el puesto en Sevilla. Pero el fútbol no es matemáticas. Flick ha optado por Livakovic, un portero curtido en mil batallas internacionales con Croacia, famoso por sus reflejos felinos y su capacidad para crecerse bajo palos en momentos de máxima presión.
La baja de Joan Garcia no es un asunto menor. Tres semanas en el dique seco implican perderse partidos clave en un tramo del calendario donde no se regala nada. Para el Barça, la portería ha sido una zona de turbulencias esta temporada, y la gestión de estos minutos va a definir la solidez defensiva del bloque. Livakovic tiene ante sí la oportunidad de oro: demostrar que no ha venido a Barcelona a calentar el asiento, sino a competir de verdad por el puesto.
A nivel táctico, debutar en el Ramón Sánchez-Pizjuán es como hacer un examen de doctorado sin haber pasado por el instituto. El Sevilla en su casa siempre muerde, presiona arriba y busca colgar balones al área. Livakovic tendrá que coordinarse a la velocidad del rayo con una defensa que estrena piezas y que necesitará de su liderazgo desde el primer minuto para evitar desajustes.
Un once con rotaciones y nombres propios
El debut del croata no es la única novedad en un once titular que presenta bastantes curvas. Junto a Livakovic, la línea defensiva la componen Eric, Cubarsí, Christensen y Cancelo. Es una zaga con buen pie para sacar el balón, pero que deberá estar muy atenta a las transiciones rápidas del Sevilla. La presencia de Cubarsí y Christensen en el eje aporta esa mezcla de juventud y veteranía que tanto le gusta a Flick, mientras que Cancelo tendrá licencia para sumarse al ataque por banda.
En la sala de máquinas, el Barça sale con un centro del campo de muchos quilates: Rodri, Pedri y Fermín. Aquí hay de todo: la escoba y el criterio de Rodri, la magia entre líneas de Pedri y el colmillo afilado de Fermín para pisar área desde segunda línea. Es un triángulo diseñado para amasar la posesión, desgastar al rival y encontrar los huecos que dejen los centrales hispalenses.
Y arriba, pólvora pura. Lamine, Raphinha y Gordon forman el tridente ofensivo. Con Lamine desbordando por fuera, el gran momento de forma de Raphinha y la movilidad de Gordon, el Barça busca dinamita y profundidad constante. Es un equipo pensado para mandar en el partido, tener el balón y minimizar el trabajo de su nuevo portero.
A partir de ahora, todas las miradas estarán puestas en la portería azulgrana. Veremos cómo responde Livakovic a la presión del Pizjuán y si este debut marca el inicio de un debate real por la titularidad durante las próximas tres semanas.

















