El Manchester City firmó una de esas noches plácidas de Champions League que tanto le gustan a Pep Guardiola. Un rotundo 5-1 frente a un AEK de Atenas que apenas pudo contener el vendaval ofensivo de los ingleses. Sin sufrimiento, con el partido bajo control de principio a fin y con un nombre propio en boca de todos: Phil Foden, autor de un hat-trick magistral.
Yo esto lo veo claro: cuando el City agarra el balón y encuentra inspiración en su línea de tres cuartos, pocos equipos en Europa tienen el antídoto para frenarlo. El encuentro fue un monólogo de los ‘sky blues’, que despacharon al conjunto griego sin necesidad de meter una marcha desmesurada. Foden se echó el equipo a la espalda en el apartado goleador y firmó una actuación estelar con tres tantos que dejaron sentenciado el choque con absoluta solvencia.
Qué significa esta goleada para el Manchester City
Una victoria de este calibre hace algo más que sumar tres puntos en el casillero europeo: manda un aviso navega a toda la competición y asienta la confianza del grupo. Ganar 5-1 en la máxima competición continental le permite al Manchester City engordar de manera notable su gol average, un factor que en los formatos actuales de liguilla o fase de grupos termina siendo absolutamente determinante a la hora de decidir puestos de acceso directo o cruces en las eliminatorias.
Para el AEK, por su parte, el choque deja al descubierto la grieta competitiva que existe cuando le toca medirse a los gigantes del continente. Su entramado defensivo se vio superado ante la movilidad entre líneas y la precisión en la circulación del conjunto mancuniano. Encajar cinco goles en una gran cita europea siempre escuce y deja secuelas psicológicas que obligan a remar contracorriente en los siguientes compromisos.
El golpe de autoridad de Phil Foden
El gran triunfador de la noche fue, sin duda alguna, Phil Foden. Firmar un hat-trick en la Champions League no es algo que se vea todos los días, y hacerlo con esa sensación de superioridad demuestra el momento de madurez en el que se encuentra el atacante inglés. Foden no solo sumó goles, sino que leyó a la perfección los espacios que dejaba la zaga rival, castigando cada desajuste defensivo del cuadro ateniense.
Tener a un futbolista de este nivel enchufado en el tramo clave de la fase continental altera por completo los planes de cualquier entrenador rival. Si el City mantiene esta efectividad de cara a puerta y consolida la aportación goleadora de sus atacantes de segunda línea, volverá a ser ese bloque temible al que nadie quiere cruzarse en un sorteo.
Toca estar muy atentos a las próximas citas del conjunto de Guardiola en Europa para comprobar si este 5-1 es el ritmo crucero definitivo o si los rivales de mayor entidad logran meterle mano en la fase decisiva.




















