La Real Sociedad firmó una actuación aplastante ante el Málaga y Pellegrino Matarazzo no escatimó en elogios hacia sus futbolistas. El técnico txuri-urdin calificó la victoria por cinco goles como el mejor despliegue ofensivo de su equipo en mucho tiempo, destacando la rotundidad y el dominio mostrados sobre el terreno de juego.
El preparador de la Real se mostró especialmente satisfecho en la rueda de prensa posterior al choque. «Jugamos un muy buen fútbol ofensivo, probablemente el mejor en mucho tiempo, marcamos cinco goles y pudimos haber marcado más», afirmó Matarazzo. El entrenador dejó claro que la consigna desde el vestuario era adueñarse del partido con una propuesta enérgica, ocupando el área rival con multitud de efectivos y generando ocasiones de forma continua desde el inicio.
Liberación en ataque y primeros tantos del curso
Más allá de la abultada cifra en el marcador, el encuentro sirvió para desbloquear a dos piezas fundamentales del esquema donostiarra: Take Kubo y Mikel Oyarzabal firmaron sus primeras dianas de la temporada. La actuación del atacante japonés encandiló a su técnico, que valoró la determinación con la que saltó al campo y definió su tanto en la primera parte como una acción fantástica.
Yo esto lo veo clarísimo: cuando Kubo enchufa esa versión incisiva por fuera, todo el ataque de la Real gana una marcha extra. Y que Oyarzabal vuelva a ver puerta es oro puro para el grupo. El capitán es la brújula competitiva de este equipo, y recuperar su idilio con el gol aporta una tranquilidad enorme para afrontar lo que viene.
El impacto del triunfo en la dinámica del equipo
Conseguir un triunfo tan contundente lejos de casa transforma la moral de cualquier plantilla. Matarazzo insistió en que sus jugadores supieron gestionar las distintas fases del juego sin perder la agresividad arriba. Aunque el técnico matizó que «siempre hay cosas que mejorar», la imagen colectiva dejó un poso impecable en cuanto a generación de juego y efectividad.
A partir de ahora, el reto para la Real Sociedad reside en darle continuidad a este volumen de juego. Veremos si la pegada mostrada se convierte en la tónica habitual del equipo o si queda como una noche de inspiración absoluta.




















