Kylian Mbappé afronta la visita del Real Madrid al RCDE Stadium con una cuenta pendiente y un reto histórico entre ceja y ceja. El delantero francés regresa al feudo del Espanyol, uno de los pocos campos de Primera División que todavía se le resisten, con la misión de estrenar su casillero allí y emular a las grandes leyendas del club blanco.
A ver, os pongo en situación porque el historial de Kylian en Cornellà tiene su miga. Solo ha pisado ese césped una vez en su carrera y la experiencia no fue precisamente para enmarcar: derrota madridista y una polémica entrada de Carlos Romero que dio para debatir en las tertulias durante días. Para colmo, la temporada pasada una inoportuna lesión en el músculo semitendinoso de su pierna izquierda, sufrida a principios de mayo, le impidió viajar con el equipo. Ahora, con las piernas frescas y la puntería afinada, el de Bondy quiere tachar el RCDE Stadium de su lista de «estadios pendientes», que actualmente cuenta con seis campos de LaLiga en los que aún no ha conseguido celebrar un gol.
El reto de entrar en el club de los elegidos
Pero la cosa no va solo de sacarse una espina personal en tierras catalanas. Si Mbappé consigue ver puerta en este arranque del campeonato, se meterá de lleno en los libros de oro del Real Madrid. Hay un dato que a mí, personalmente, me parece una auténtica locura: solo ocho futbolistas en casi un siglo de historia de la entidad han logrado marcar el primer gol liguero del equipo en dos temporadas consecutivas. El último en conseguirlo fue Rodrygo, que encadenó los estrenos de 2023 y 2024, pero que desgraciadamente ahora mismo sigue recuperándose de la grave lesión de rodilla que sufrió en marzo.
El brasileño tuvo en su mano el récord absoluto de encadenar tres campañas seguidas abriendo la lata, pero el año pasado Mbappé le «robó» el privilegio al transformar aquel penalti contra Osasuna en el Santiago Bernabéu para certificar el 1-0. Ahora es el propio Kylian el que tiene a tiro unirse a una lista selecta donde figuran nombres que a cualquier madridista le ponen la piel de gallina: Eugenio —que inauguró la tradición en 1933 y 1934—, Pahíño, Breitner, Míchel, Ronaldo Nazário, Benzema, Bale y el mencionado Rodrygo. Casi nada al aparato.
Para Carlo Ancelotti, recuperar la mejor versión de su estrella en este tipo de escenarios es fundamental. Con Rodrygo fuera de combate en su proceso de rehabilitación, el peso del ataque recae de forma más evidente sobre el francés y Vinicius. Comenzar la temporada disipando las dudas en campos tradicionalmente incómodos es el mejor bálsamo para un vestuario que aspira a ganarlo todo y que no quiere dejarse puntos tontos en las primeras jornadas del calendario.
La espina de Cornellà y el fantasma de las lesiones
Si hacemos memoria, el único precedente de Mbappé en el feudo del Espanyol nos dejó una sensación bastante amarga. No fue solo que el Real Madrid se marchara de vacío, sino que el francés estuvo incómodo durante los noventa minutos, muy bien tapado por la defensa perica y desquiciado por la intensidad del choque. Aquella famosa jugada con Carlos Romero, que encendió los ánimos por la dureza de la acción, acabó de aguar una noche para el olvido. Desde entonces, el «nueve» blanco tiene esa visita marcada en rojo.
El año pasado el destino quiso que se lo perdiera por lesión justo cuando el campeonato encaraba su recta final. El parte médico emitido desde Valdebebas fue claro en su día con aquel problema en el semitendinoso. Ese contratiempo privó a los aficionados de verle sobre el césped de Cornellà, pero ha servido para acumular más ganas de revancha deportiva de cara a este fin de semana.
A partir de ahora, todas las miradas estarán puestas en ver cómo gestiona el técnico italiano la punta de lanza y si Mbappé consigue quitarse la presión de encima rápidamente. El RCDE Stadium apretará como siempre, pero el francés sabe que estos son los escenarios donde se forjan los pichichis y se deciden las ligas. Veremos si esta vez la historia se escribe de color blanco o si los pericos vuelven a atragantársele al crack de Bondy.

















