Hansi Flick agita la coctelera para la visita del Barça al Sánchez-Pizjuán esta noche. Con la baja por molestias en la rodilla de Joan Garcia, el veterano Wojciech Szczesny apunta a la titularidad en un once marcado por las rotaciones obligadas y el regreso de piezas clave como Pau Cubarsí.
La portería azulgrana tiene nuevo dueño temporal. Joan Garcia arrastra problemas en la rodilla derecha y el técnico alemán no va a arriesgar lo más mínimo con la temporada recién empezada. El polaco de 36 años, que llegó precisamente para aportar tranquilidad en este tipo de emergencias, se perfila como el guardián en Sevilla. Flick ya lo dejó caer tras el partido contra el Racing y lo terminó de masticar en la rueda de prensa previa. Pero el cambio bajo palos no es el único movimiento en el tablero. El plan de dosificación de cargas va muy en serio: hombres como Xavi Espart, Fermín López y Anthony Gordon, que descansaron la última jornada, saltarán de inicio. En el banquillo esperarán su oportunidad Joao Cancelo, Dani Olmo y Karim Adeyemi.
El rompecabezas de la defensa y los intocables de Flick
Yo esto lo veo claro: Flick sabe que la temporada es un maratón y no quiere fundir el motor antes de tiempo. Dar descanso a Cancelo, Olmo y Adeyemi de golpe es una decisión valiente, pero también un voto de confianza absoluto a la profundidad de su plantilla. La vuelta de Cubarsí al eje de la zaga tras descansar ofrece salida limpia de balón y criterio desde atrás, algo que el equipo nota de inmediato. Sin embargo, la gran incógnita que maneja el cuerpo técnico es quién se colocará a su lado. El puesto de central izquierdo se lo disputan palmo a palmo Gerard Martín y Andreas Christensen. Es una decisión táctica de peso para contener la presión de Nervión.
Donde no hay espacio para las dudas es en la columna vertebral. Eric Garcia, Rodri, Pedri, Lamine Yamal y Raphinha se han vuelto completamente intocables en el esquema del alemán. Son los encargados de sostener al equipo, muerden en la presión tras pérdida y aseguran que, pese a los cambios de nombres, la identidad del Barça no se resienta. La mezcla de la pausa de Pedri con la electricidad de Lamine y Raphinha arriba promete ser el principal argumento ofensivo en un campo donde siempre toca ponerse el mono de trabajo. Con Fermín aportando llegada desde atrás y Gordon estirando al rival, el Barça busca compensar la ausencia de dinamita que supone dejar a hombres de la talla de Olmo en el banquillo.
Un Sevilla con parches en ataque y alivio en defensa
Al otro lado del cuadrilátero, el Sevilla de Luis García Plaza tampoco llega con el viento totalmente a favor y tendrá que reconstruir su frente de ataque. El técnico no podrá contar con el delantero belga Lucas Stassin debido a una dolencia muscular, una baja muy sensible para el ataque hispalense que se suma a la ya conocida ausencia por lesión de Rubén Vargas. Dos piezas menos en el engranaje ofensivo local para intentar hacerle daño a un Barça que busca blindarse tras los últimos desajustes.
La buena noticia para los de Nervión llega en la línea defensiva, donde García Plaza recupera efectivos clave para frenar el caudal ofensivo azulgrana. El central senegalés Arouna Sangante ya está restablecido de su esguince de tobillo, y también se podrá contar con Kike Salas. El central andaluz dio el susto tras recibir un fuerte golpe en la pierna derecha durante el último encuentro en Riazor, lo que le impidió entrenar con el grupo el jueves, pero finalmente se ha recuperado a tiempo para la batalla.
Toca ver si la pizarra de Flick funciona con tanta rotación en un escenario de máxima exigencia. El balón rueda a las 21:00 horas en el Sánchez-Pizjuán y el Barça se mide a un examen de madurez táctica.

















