El Santos ha hecho oficial la llegada del padre de Neymar Jr., Neymar da Silva Santos, como nuevo director ejecutivo de la entidad. El acuerdo, que se extenderá formalmente hasta finales de 2026, pone sobre el papel una influencia que ya era evidente en el día a día del club brasileño desde el regreso del atacante a principios de 2025.
En su nuevo rol corporativo, ‘Neymar pai’ trabajará directamente codo con codo con la gestión central del club. Su cometido principal pasa por administrar e integrar áreas fundamentales como el departamento de fútbol, la parcela de mercadotecnia y la división de nuevos negocios. Además, asumirá la presidencia del Instituto Meninos da Vila, la estructura enfocada a la detección y captación de jóvenes talentos en la cantera santista. El cargo de director ejecutivo se encontraba vacante desde mayo de 2025, momento en el que lo abandonó Pedro Martins.
Qué supone la llegada del padre de Neymar a la ejecutiva del Santos
A mí esto me parece un movimiento tan pragmático como revelador de cómo funciona el fútbol actual. Al ser un puesto que responde sin intermediarios a la presidencia, el mandato del padre de Neymar estará vinculado a la gestión del actual presidente, Marcelo Teixeira, al menos hasta diciembre. En esa fecha se celebrarán las elecciones para comandar el trienio 2027-2029, un proceso en el que Teixeira optará a la reelección.
La presencia de la familia Neymar en el Santos ya no se limita al césped. ‘Neymar pai’ lleva ejerciendo un peso enorme desde la distancia corta. A través de NR Sports —la empresa que gestiona la carrera de su hijo—, el nuevo ejecutivo ya intervino activamente en aspectos estratégicos: participó en la remodelación de varias zonas del estadio Vila Belmiro, echó una mano decisiva para resolver deudas y levantar el duro ‘Transfer Ban’ que pesaba desde la FIFA e incluso tuvo un papel determinante en la reciente incorporación de Philippe Coutinho.
Pasar de asesor externo o facilitador a director ejecutivo con firma y despacho cambia las reglas del juego. Da seguridad institucional a un proyecto que busca estabilidad y consolida un modelo de gestión donde los intereses de la estrella de la plantilla y los del propio club caminan de la mano de forma oficial.
El momento deportivo del Santos y el impacto inmediato
En lo estrictamente deportivo, el equipo que dirige Cuca navega en una zona de calma relativa pero exigente. El Santos ocupa actualmente la novena posición del Campeonato Brasileño, una plaza que le otorga la clasificación directa para la próxima Copa Sudamericana. No estamos ante el Santos arrollador de otras épocas, pero sí ante un bloque que ha logrado estabilizarse tras tiempos convulsos.
Con la parcela administrativa ordenada y el padre del ’10’ al frente de la dirección ejecutiva, la directiva busca proyectar una imagen de solidez económica y comercial hacia el exterior. Garantizar la captación de talento joven a través del Instituto Meninos da Vila es la otra gran pata del plan: en Vila Belmiro saben de sobra que la cantera es el verdadero pulmón financiero e histórico de la institución.
Habrá que ver cómo encaja esta bofetada de institucionalidad en el vestuario y si esta estructura ejecutiva logra consolidarse más allá del horizonte electoral de finales de 2026. Por lo pronto, el Santos une su destino institucional a la familia Neymar de manera total.




















