Rodrigo ‘Roro’ Riquelme se ha sincerado sobre su lado más personal en el podcast ‘El Camino de Mario’, conducido por el exfutbolista Mario Suárez. El actual atacante del Real Betis confesó lo cerca que estuvo de colgar las botas antes de asentarse en la élite. El madrileño desveló que llegó a comunicarle a su padre su intención de dejar el fútbol, justo un día antes de que Diego Pablo Simeone le telefoneara para citarle en la pretemporada del primer equipo del Atlético de Madrid.
La trayectoria del futbolista verdiblanco ha estado marcada por episodios de alta exigencia emocional. Riquelme recordó el amargo trago vivido en el juvenil rojiblanco por el trato de un técnico: «Hubo un entrenador que nos lo hizo pasar muy mal en el juvenil del Atlético de Madrid. A mí me llegó a llamar tonto en un entrenamiento». A raíz de aquello, comenzó a trabajar con un psicólogo deportivo para gestionar la presión. Años más tarde, el desgaste acumulado le hizo perder la ilusión: «Hubo un momento en el que dejé de disfrutar del fútbol y quise dejarlo». Fue justo en ese límite personal cuando la llamada del Cholo cambió drásticamente su destino.
De la exigencia con Simeone al encaje con Pellegrini
Aquel aviso de Simeone supuso el inicio de una etapa de aprendizaje a marchas forzadas. Riquelme definió su relación con el preparador argentino como una «charla de padre a hijo», en la que le tocó asumir funciones defensivas alejadas de su perfil natural. Le pidieron actuar como carrilero y el canterano no puso reparos: «Me daba igual dónde jugar, como si era de portero; solo quería ayudar al Atlético». Para el atacante, la principal virtud del Cholo reside en su altísima exigencia diaria.
Yo esto lo veo clave para entender el futbolista maduro que contemplamos hoy en Heliópolis. Acostumbrarte al sacrificio táctico de la banda en un sistema tan rígido te curte el carácter. Todo ese aprendizaje a las órdenes del argentino le ha servido para adaptarse ahora a lo que le pide Manuel Pellegrini en un Betis lanzado en LaLiga y compitiendo en la Champions League.
La salud mental en el foco y un aviso para el futuro
A mí me parece muy necesario que futbolistas en plena carrera hablen abiertamente sobre la salud mental y la necesidad de buscar ayuda psicológica. Romper ese tabú en el vestuario demuestra que el camino hasta la cima no es una línea recta, y que la cabeza pesa tanto como las piernas en el rendimiento de máximo nivel.
A pesar de estar afianzado en la élite y ser una pieza importante en la rotación bética, el propio Riquelme dejó claro que su techo todavía está por ver durante la charla con Mario Suárez: «Aún no hemos visto mi mejor versión». Con un calendario cargado de partidos tanto en el torneo doméstico como en Europa, contar con un jugador con ese margen de mejora y esa capacidad de superación es una excelente noticia para Pellegrini.
Habrá que seguir muy atentos a la evolución de Roro en las próximas citas del Betis. Si algo nos demuestra su historia, es que en esto del fútbol nunca hay que bajarse antes de tiempo.




















