Zinedine Zidane se ha encontrado con un auténtico dolor de cabeza en su etapa al frente de la selección de Francia: la alarmante escasez de laterales puros. Lejos de mirar hacia otro lado, ‘Zizou’ ha activado un plan de emergencia junto a la federación gala para fabricar especialistas en las bandas a medio y largo plazo.
Según ha desvelado L’Equipe, el seleccionador de ‘Les Bleus’ no se conforma con ir poniendo parches convocatoria tras convocatoria. Zidane ha acudido directamente a la Dirección Técnica Nacional (DTN) francesa para poner las cartas sobre la mesa. Su objetivo es claro: reestructurar la formación de los jóvenes para que el fútbol galo vuelva a producir laterales de primer nivel. Para este viaje no va solo; se ha aliado con Hubert Fournier (jefe de la DTN), Gérald Baticle (seleccionador sub-21) y Bernard Diomède (seleccionador sub-20).
El vacío en los costados: un problema estructural
Yo esto lo veo claro: Francia tiene una plantilla espectacular en casi todas las líneas, pero en los laterales se les ha apagado la luz de forma preocupante. Si os paráis a mirar, los hermanos Lucas y Theo Hernández ya son cosa del pasado en la selección. ¿Y qué nos queda ahora mismo? Parches, inventos y reconversiones de emergencia.
En la banda derecha tenemos a Jules Koundé y Pierre Kalulu, dos futbolistas que rinden de maravilla porque son buenísimos, pero que no dejan de ser centrales adaptados al carril por pura necesidad. En la izquierda, el vacío que ha qo tras la época dorada de los Hernández es tremendo. Zidane se ha dado cuenta de que un equipo que aspire a ganarlo todo no puede vivir eternamente improvisando en una zona del campo que hoy en día es absolutamente clave para dar amplitud y profundidad al juego.
Por eso, en lugar de limitarse a llamar a nombres alternativos para salir del paso en este parón, ha decidido coger el toro por los cuernos. Quiere que la federación francesa empiece a «crear» esos perfiles específicos desde las categorías inferiores, un proceso lento pero muy necesario.
Los nombres del casting y la vía de urgencia
El plan de Zidane con la DTN es a largo plazo, de esos que tardan años en dar sus frutos en el fútbol base. Pero el día a día de una selección exige competir ya, y el técnico tiene que buscar soluciones inmediatas de cara a los próximos partidos.
Ahí es donde entran nombres interesantes en el radar de ‘Les Bleus’. Malo Gusto, el lateral del Chelsea, se quedó fuera de la última lista. Luego tenemos casos curiosos de reconversión, como el de Andy Diouf, centrocampista del Inter que está jugando como carrilero en Italia, o Adrien Truffert, actualmente en las filas del Bournemouth inglés. Son opciones, sí, pero ninguna termina de asentarse como ese especialista indiscutible que toda gran selección necesita para dominar el panorama mundial.
A mí me parece una jugada maestra por parte de Zidane. Como técnico, lo fácil es quejarse de lo que no tienes y esperar a que la suerte te traiga un talento natural. Sentarte con los seleccionadores de la sub-21 (Baticle) y de la sub-20 (Diomède) para diseñar una estrategia común habla de un seleccionador que no viene solo a dirigir partidos, sino a construir la estructura del futuro.
¿Qué consecuencias reales tiene esto?
A corto plazo, nos vamos a divertir viendo los experimentos tácticos de ‘Zizou’. Francia va a seguir sufriendo en las transiciones defensivas si sus laterales no son especialistas puros, lo que obligará al técnico a ajustar el sistema defensivo. Posiblemente veamos bloques más arropados o ayudas constantes de los extremos para proteger esas bandas en los próximos compromisos internacionales.
A largo plazo, si la DTN y los formadores franceses hacen bien su trabajo bajo la tutela de Hubert Fournier, Francia podría volver a exportar esos carrileros físicos, profundos y técnicamente dotados que marcaron una época. Pero ojo, que fabricar un lateral moderno no es fácil: hoy en día se les pide defender como centrales, atacar como extremos y tener la lectura de juego de un mediocentro.
La hoja de ruta está trazada y el reto es mayúsculo. Veremos si el ‘plan lateral’ de Zidane es suficiente para mantener a Francia en la aristocracia del fútbol mundial o si la escasez de especialistas termina pasándole factura en las grandes citas que se avecinan. De momento, la revolución silenciosa de ‘Les Bleus’ ya ha comenzado en los despachos.




















