El Athletic venía de encadenar cuatro partidos seguidos sin paladear el triunfo (tres empates y una derrota) y el propio Iñaki Williams había tildado la visita del Getafe como una auténtica final. El capitán no solo habló en la previa, sino que dio un paso al frente en el césped anotando su primer gol de la temporada para encarrilar una victoria plácida y terapéutica en San Mamés.
El mayor de los leones estrenó su casillero anotador en el minuto 37, firmando el 2-0 momentáneo tras resolver con calma un mano a mano ante David Soria con un disparo al primer palo. La jugada nació en una contra conducida por Gere y pulida por Berenguer, quien asistió a Iñaki. Fue el pico alto de una tarde redonda en la que Berenguer abrió la lata de falta, Paredes provocó el tercero en propia meta de Valou tras un córner y Yuri cerró la cuenta también a balón parado.
El ajuste táctico de Terzic y el impacto de Iñaki como ‘nueve’
Yo esto lo veo muy claro: cuando las cosas se atascan, la pizarra tiene que moverse. En la alineación oficial que el club facilita hora y media antes del choque, Iñaki aparecía escorado en la banda derecha. Sin embargo, sobre el césped la realidad fue completamente distinta. Terzic decidió situar al capitán por dentro, formando pareja de ataque junto a Maroan, dejando la orilla derecha para Berenguer y la izquierda para Nico Williams.
Ese matiz táctico fue clave para desmontar el entramado defensivo de cinco hombres que planteó José Bordalás. El técnico del Getafe había tomado nota del sufrimiento del Athletic ante bloques bajos como los de Elche o Alavés, pero situar a Iñaki más cerca del área fijó a los centrales azulones y generó los espacios que el equipo echaba de menos en semanas anteriores. Para un delantero con su zancada, tener metros por delante tras recuperar en transición es caramelo puro.
Además, romper la sequía personal en un momento de marejada le quita un peso enorme de encima al capitán. Los delanteros viven del gol, y arrancar la cuenta realizadora sirve para oxigenar a un futbolista que aporta un volumen de trabajo descomunal pero que necesita ver puerta para afianzar su liderazgo en el campo.
Retornos clave y la savia nueva para el fondo de armario
Más allá de la actuación del mayor de los Williams, el choque dejó lecturas muy positivas en lo físico y en la gestión de plantilla. Nico Williams regresó a la titularidad tras superar la lesión muscular que sufrió con la selección española. Se le vio con chispas de su desborde habitual desde el minuto cuatro, superando el marcaje de Kiko Femenía e rozando el gol con un disparo roscado a los diez minutos de juego.
La presencia de Nico abre el campo y obliga al rival a bascular con más ayudas, algo que liberó de marcas a la segunda línea. Pero es que, además, el encuentro permitió a Terzic repartir minutos de rodaje y dar descanso pensando en lo que viene. Vivian y Prados disputaron sus primeros minutos del curso, mientras que la juventud pidió paso con los debuts oficiales de Imga y de Vizcay, este último ingresando precisamente al terreno de juego en sustitución de Iñaki Williams.
Ganar después de un mes de dudas siempre reconforta, pero hacerlo de forma contundente y recuperando efectivos titulares multiplica el valor del resultado. El Athletic no solo sumó tres puntos necesarios para escalar en la tabla, sino que encontró soluciones tácticas en ataque ante defensas cerradas y dio aire a una plantilla que necesitará de todos sus integrantes con el avance del calendario.
A partir de ahora, habrá que seguir de cerca si Terzic mantiene la apuesta de Iñaki Williams fijado en zonas rematadoras o si devuelve al capitán al costado una vez recuperada la fluidez goleadora.




















