Ya tenemos cuadro completo en los despachos de LaLiga. Sporting de Gijón, Celta Fortuna, Real Oviedo, Leganés, Las Palmas y Almería han sido elegidos como los seis representantes de LaLiga Hypermotion dentro de la Comisión Delegada del organismo. Con estas votaciones concluidas, el órgano de gobierno de nuestro fútbol queda oficialmente constituido para el nuevo ciclo institucional.
A diferencia de lo que ocurrió en la máxima categoría, en Segunda sí hizo falta sacar las urnas. La razón es bien sencilla: se presentaron más candidatos que sillas disponibles, por lo que los clubes de la división de plata tuvieron que votar a sus seis portavoces. Los representantes de LaLiga EA Sports —Sevilla, Barcelona, Real Madrid, Real Betis, Deportivo Alavés y Villarreal— entraron de forma directa al coincidir exactamente las seis candidaturas con las plazas a cubrir.
En el vértice de la cúpula tampoco hubo sorpresas ni necesidad de papeletas. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, repite como vicepresidente primero. A su lado estará Ion Ander Ulzaia, consejero del Eibar, que mantiene la vicepresidencia segunda. Ambos continúan en sus cargos tras haber sido las únicas candidaturas presentadas hace dos semanas.
¿Qué hace exactamente la Comisión Delegada y por qué importa?
A veces nos perdemos en el día a día de los terrenos de juego y nos olvidamos de la fontanería institucional, pero lo que se decide aquí afecta directamente al ecosistema del torneo. Yo esto lo veo como el consejo de administración de una gran empresa donde se gestiona el día a día del campeonato. Es el órgano de gobierno y administración ordinaria que se reúne de manera mensual y obligatoria durante el curso escolar de la competición.
En esas reuniones de mesa corta se cocinan los acuerdos económicos, los repartos de derechos, las normativas de control financiero y las decisiones estratégicas de la patronal. Por eso estar sentado a esa mesa no es un tema baladí para ningún club: supone tener voz directa en la toma de decisiones que marcan las reglas del juego organizativo.
La fuerza de Segunda y la curiosidad del filial
Mirando la lista de los elegidos por la división de plata hay detalles muy interesantes. El bloque asturiano tiene un peso notable con la presencia simultánea del Sporting de Gijón y del Real Oviedo. Rivales encarnizados en el césped, pero con un asiento compartido en el órgano que dicta la gestión del fútbol profesional. A su lado aparecen proyectos consolidados o recién bajados que buscan mantener su cuota de peso político en la patronal, como Leganés, Las Palmas y Almería.
Llama la atención la presencia del Celta Fortuna, filial del conjunto céltico que milita en las categorías de la estructura federativa pero cuya representación institucional queda integrada dentro de los acuerdos de la categoría. El contrapunto lo ponen los gigantes de Primera: con Real Madrid y Barcelona compartiendo mesa junto a Betis, Sevilla, Alavés y Villarreal, el equilibrio de fuerzas entre la elite y el fútbol de barro garantizado en la mesa ejecutiva promete debate en cada reunión mensual.
Con las vicepresidencias amarradas por Gil Marín y Ulzaia y los doce vocales repartidos equitativamente a seis por categoría, la patronal arranca esta etapa con su órgano ejecutivo a pleno rendimiento. Habrá que seguir de cerca los acuerdos que salgan de estas citas mensuales, porque de esa mesa nacen los reglamentos que luego determinan la salud económica y competitiva de nuestros equipos.




















