El Brighton sigue empeñado en derribar la puerta de la zona alta de la Premier League. Los ‘Seagulls’ superaron por 2-0 al Brentford en un partido donde todo quedó visto para sentencia antes del descanso, confirmando un arranque de curso espectacular que los encumbra hasta la segunda posición. Yo esto lo veo como la constatación de un equipo que juega de memoria y no le tiene miedo a nada.
El encuentro se puso de cara muy pronto gracias a una genialidad individual. Diego Gómez enganchó una preciosa volea con la pierna izquierda directo a la misma escuadra para abrir el marcador. Un golazo de esos que te hacen levantarte del asiento y que dejó descolocado al Brentford. Por si ir por detrás no fuera suficiente castigo, el choque terminó de romper en el minuto 23, cuando Igor Thiago vio la tarjeta roja y dejó al conjunto visitante en inferioridad numérica con el 1-0 ya en contra.
Con un hombre más sobre el césped y el dominio absoluto del juego, el Brighton no levantó el pie del acelerador. Antes de tomar el camino hacia los vestuarios, Pascal Gross no perdonó desde los once metros para transformar un penalti que selló el 2-0 definitivo en la primera mitad.
Perseguidores del Arsenal y un ritmo endiablado
Lo de este Brighton ha dejado de ser una sorpresa agradable para convertirse en una realidad incontestable. Los tres puntos cosechados este domingo suponen la sexta victoria del equipo en las últimas siete jornadas del campeonato nacional. Una racha formidable que les permite encaramarse a la segunda plaza de la clasificación, situándose a tan solo cinco puntos del liderato que ostenta el Arsenal.
La otra cara de la moneda es el Brentford. A pesar de marchar en una octava posición que les mantiene relativamente tranquilos y alejados de los puestos de peligro, la dinámica del equipo ha sufrido un frenazo evidente. Con este tropezón, los visitantes apenas han podido sumar un triunfo en sus últimos cinco compromisos ligueros, acusando en esta ocasión la temprana expulsión que maniató cualquier opción de respuesta.
Un bloque maduro que gestiona los tiempos
Resolver un choque en los primeros cuarenta y cinco minutos habla muy bien del nivel de madurez que ha alcanzado este vestuario. Tras el latigazo inicial de Gómez y el contratiempo de la expulsión en el bando rival, el equipo supo madurar las posesiones, forzar la pena máxima a través de Gross y bajar las persianas del choque sin pasar apuros en el segundo acto.
A partir de ahora, el gran reto para los de Brighton será comprobar si son capaces de mantener esta velocidad de crucero en la tabla para seguir incomodando al Arsenal en la pelea por la cima.




















