El Valencia viaja a Riazor este domingo con una mochila que empieza a pesar: cero goles a favor y cero victorias en el casillero tras dos jornadas. Para colmo, Carlos Corberán afronta la cita contra el Deportivo de La Coruña con la enfermería activa por culpa de un calendario de agosto que el técnico califica de auténtico «sinsentido».
A ver, que no cunda el pánico, pero la realidad es tozuda. El técnico blanquinegro no se muerde la lengua ante las bajas musculares de Guido Rodríguez y Pablo Maffeo. Para Corberán, jugar cada dos días en pleno agosto es «llevar al jugador a una situación límite». La buena noticia para el vestuario es la vuelta a la convocatoria de Dimitri Foulquier, inédito desde su grave lesión el pasado invierno. Aun así, el gran elefante en la habitación sigue siendo el mismo: la sequía goleadora.
¿Falta de gol o falta de puntería?
Yo siempre he pensado que el gol en el fútbol es como el amor: a veces te obsesionas, no llega, y cuando dejas de agobiarte, entra a borbotones. Corberán no quiere que la falta de pegada se convierta en una etiqueta maldita para este vestuario. «En los dos partidos anteriores nos ha faltado gol, pero no se puede generalizar con que al Valencia le falta gol», defendió el míster en rueda de prensa. Tiene parte de razón; generar volumen de ataque es el primer paso, pero si la pelota no besa la red, las sensaciones no se traducen en puntos.
La baja de Guido Rodríguez, además, reabre el eterno debate de la pizarra. ¿Cambiará el dibujo táctico en Riazor? Corberán es muy claro en esto: la idea no se negocia por un nombre propio. «Si haces un sistema en un año con dependencia de un jugador, está mal elegido», soltó con esa rotundidad que le caracteriza. Para él, la identidad (ser valientes, sólidos y mandar en el juego) está muy por encima de si te colocas sobre el verde con defensa de cuatro o de cinco. Al final, juegue quien juegue, la camiseta que hay que defender es la del Valencia.
La ventana de fichajes y el runrún de Harvey Elliott
Con el mercado de fichajes dando sus últimos coletazos, en las oficinas de Mestalla saben perfectamente que necesitan dinamita arriba. El propio entrenador admitió abiertamente que tienen el foco puesto en «mejorar aspectos ofensivos de la plantilla». Y claro, con las urgencias lógicas de estas fechas, los nombres empiezan a deambular por la palestra. El que más fuerte ha sonado en las últimas horas es el de Harvey Elliott, el talentoso mediapunta del Liverpool.
¿Qué dice Corberán al respecto? Pues lo que diría cualquier zorro viejo de los banquillos para evitar incendios innecesarios. «No respondo a rumores, doy mi opinión al club», zanjó el técnico. No le falta razón; los debates de despacho no ganan partidos en Riazor, y menos ante un Deportivo que tampoco lo pondrá fácil, aunque ellos también lleguen con ausencias notables como la de Adama Traoré, que se ha qo fuera de la lista gallega.
A Coruña dictará sentencia este domingo a las siete de la tarde. Veremos si este Valencia demuestra que tiene más pólvora de la que dicen los números o si las urgencias de última hora obligan a rascarse el bolsillo antes del cierre de mercado.

















