Álex Sola vuelve a ser uno más a las órdenes de García Pimienta. El extremo donostiarra se reincorporó este pasado lunes a los entrenamientos con el resto del grupo tras cumplir la semana de sanción disciplinaria que le impuso la UD Almería. El futbolista deja atrás el castigo deportivo por su grave incidente de tráfico y vuelve a estar oficialmente disponible.
La historia venía de un episodio complejo ocurrido hace algo más de una semana. Sola estrelló su vehículo contra varios coches que estaban estacionados en la capital almeriense y arrojó posteriormente una tasa de 0,76 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, más del triple del límite permitido para conducir. La respuesta de la entidad rojiblanca fue inmediata e tajante: le abrió un expediente disciplinario con sanción económica y deportiva, obligándole a ejercitarse al margen de la plantilla.
Durante estos siete días, al atacante le ha tocado ejercitarse en solitario, lejos del trabajo táctico de sus compañeros. Un castigo amargo que también conllevó su ausencia en la convocatoria del último partido de liga. Desde la distancia vio cómo la UD Almería solventaba su compromiso frente al Leganés con un contundente 3-0, firmando su sexta victoria consecutiva y demostrando que la dinámica del vestuario no se había desestabilizado por el ruido extradeportivo.
El reto de volver a convencer a García Pimienta
Yo esto lo veo claro: en el fútbol profesional, cumplir una sanción del club te libera de la deuda disciplinaria, pero no te regala de nuevo la titularidad. Reincorporarse al trabajo colectivo significa que has liquidado tu penalización con el régimen interno de la entidad, pero el perdón deportivo hay que ganárselo sobre la hierba día a día.
García Pimienta recupera una pieza utilizable para su ataque, aunque se encuentra con un grupo que ha respondido de forma impecable durante la ausencia del extremo. Ganar con solvencia en pleno huracán mediático deja claro que la plantilla tiene la cabeza muy bien amueblada. Para un entrenador, comprobar que su equipo no se despista con los problemas de disciplina individuales es una excelente noticia a nivel de madurez competitiva.
Ahora le toca al técnico gestionar el encaje de Sola en una maquinaria que viene rodada. El jugador vuelve a ser seleccionable de forma inmediata, pero el listón de exigencia dentro del vestuario se ha elevado. Tras un error de este calibre fuera del campo, la única forma de volver a ganarse el respeto de la caseta y de la grada es apretar el doble en cada sesión de entrenamiento.
Firmeza en la caseta ante conductas no permitidas
Con la resolución de este expediente, el Almería ha pretendido trazar un límite firme ante comportamientos incompatibles con el profesionalismo de élite. Cuando compites arriba, la imagen y la disciplina de grupo no admiten concesiones ni excepciones, al margen de la calidad técnica que atesore cada futbolista en sus botas.
Atajar el asunto con rapidez mediante una sanción económica y un aislamiento temporal ha evitado que el episodio se arrastrase en el tiempo de forma innecesaria. El Almería dio una lección de autoridad institucional y ahora cierra el capítulo desde el aspecto disciplinario para centrarse de nuevo al cien por cien en lo que ocurre dentro del terreno de juego.
Punto y final al castigo administrativo y punto de partida para la reconstrucción deportiva de Álex Sola en el proyecto indálico. El extremo ya suda la camiseta junto al resto de sus compañeros; a partir de este momento, decidir si entra en la convocatoria del próximo choque es una facultad exclusiva de García Pimienta.




















