Álvaro Valles ha tocado el cielo tras un camino lleno de espinas. El guardameta del Real Betis ha recibido la llamada de Luis de la Fuente para los próximos compromisos de la Nations League, firmando su primera convocatoria con la selección absoluta después de superar un calvario de un año entero sin jugar.
La reacción del portero refleja perfectamente la magnitud de la noticia. El propio Valles reconoció abiertamente el pellizco que sintió al enterarse de la citación: «Estaba muy emocionado, creo que lloré de vergüenza. Para eso trabajamos cada día y eso es lo que buscamos. Por fin ha llegado esta recompensa y voy a disfrutarla al máximo y aprender de los mejores». Una emoción comprensible para un futbolista que ha visto cómo su fe y la de su entorno más cercano, en especial la de su mujer, terminaban dándole la razón. «Mi esposa estaba esperando la posible llamada. Ella siempre ha sido más positiva de lo que yo jamás me he sentido», confesó sobre ese pilar familiar que creyó en su regreso antes que nadie.
De la grada del ostracismo al escaparate internacional
Para entender lo que significa este premio hay que mirar un poco hacia atrás. Pasar doce meses en la grada, parado y viendo los partidos desde lejos, arruina la moral de cualquiera. Muchos se preguntaban si valía la pena asumir semejante peaje deportivo con tal de vestir de nuevo la camiseta verdiblanca. Yo siempre he pensado que estar parado un año entero te quita ritmo, pero cuando la cabeza está asentada y la calidad se mantiene, el verde termina poniendo a cada uno en su sitio. El propio guardameta lo dejó claro al analizar su periplo: «Siempre me han preguntado si valió la pena ese año de blanco para volver a casa. Y creo que la respuesta está aquí, con más razón aún».
Su rendimiento actual en el Benito Villamarín no es casualidad. El trabajo en la sombra con el grupo de porteros del Betis y la complicidad diaria en los entrenamientos han acelerado una versión de Valles sobria, ágil y decisiva bajo palos. Ese nivel constante ha sido la palanca definitiva para convencer al cuerpo técnico de la absoluta, demostrando que la competitividad interna que se respira en el vestuario helipolitano está dando dividendos de máximo nivel.
Nuevas caras y regresos en la lista de De la Fuente
La inclusión de Álvaro Valles no es la única novedad relevante en la lista facilitada por el seleccionador español de cara a los duelos de la Nations League. El técnico riojano ha decidido agitar el árbol en varias demarcaciones, otorgando también la primera llamada a jóvenes promesas y futbolistas consolidados como Jacobo Ramón y Marc Roca, quien acompañará a su compañero de equipo en esta aventura internacional. Junto a ellos, la convocatoria registra los regresos de hombres que ya saben lo que es vestir la roja, como Joan García, Barrios y Barrenetxea.
La presencia de Valles abre un escenario interesante bajo los tres palos de la Selección. Lejos de ir como mero espectador, su objetivo pasa por asimilar conceptos a la velocidad de la luz y apretar en cada sesión de trabajo para pelear por minutos. España gana un portero con hambre acumulada, curtido en la adversidad y con un estado de forma que cotiza al alza.
Ahora le toca a Álvaro Valles saborear el momento y demostrar en las sesiones de entrenamiento que la portería de la Selección está en manos de absoluta garantía.




















