El Barça Atlètic sufrió mucho más de lo esperado en el Estadi Johan Cruyff para sumar los tres puntos ante el CD Arnedo. Un gol agónico de Álex González en el tiempo de prolongación selló el 2-1 definitivo y permitió al filial azulgrana mantener el liderato de Segunda RFEF frente al colista.
El equipo dirigido por Juliano Belletti dominó el juego durante la mayor parte del encuentro, pero le costó traducir esa superioridad en ocasiones claras ante un rival volcado en tareas defensivas. Pedro Rodríguez adelantó a los locales en el minuto 34 tras un disparo lejano que el guardameta visitante, Víctor Pradas, no acertó a blocar. Pese a la brecha en la tabla entre el primer clasificado y el colista, el Arnedo encontró el empate en la segunda mitad con un remate de cabeza de Chacón en el minuto 68. Cuando el tropiezo parecía inevitable, Álex González aprovechó un balón suelto en el área pequeña tras un centro de Landry en el 92 para dar la victoria al conjunto barcelonista. En la última jugada del choque, el portero culé Iker Rodríguez evitó el 2-2 definitivo con una intervención de mérito.
Sufrimiento in extremis para consolidar el liderato
Yo esto lo veo claro: partidos como el de esta jornada son los que acaban decidiendo el devenir de una temporada entera. Sobre el papel, el guion parecía bastante escrito antes del pitido inicial. Se enfrentaban el líder de la categoría y el colista, dos realidades opuestas que quedaron patentes en la propuesta de inicio. Belletti apostó por un esquema dominante, con jugadores como Orian Goren y Joni Hernández buscando desbordar constantemente por las bandas y generar espacios en un entramado visitante de cinco defensores y un doble pivote muy hundido.
Sin embargo, en el fútbol dar por hecho un resultado antes de tiempo suele ser una trampa. Al Barça Atlètic le faltó la contundencia necesaria para sentenciar cuando tenía el partido completamente bajo control. El 1-0 de Pedro Rodríguez, tras ese despiste del meta rival, debió haber servido para abrir el choque y obligar al Arnedo a adelantar líneas. En lugar de eso, el filial no logró ampliar la ventaja antes del descanso, dejando la puerta abierta a que una sola acción aislada cambiara la dinámica del encuentro.
Así ocurrió rebasada la hora de juego. El Arnedo, que apenas había inquietado la portería de Iker Rodríguez salvo en un mano a mano de Daniel Martínez en la primera mitad, aprovechó un desajuste defensivo local para colgar un balón desde la derecha y hacer el 1-1 por medio de Chacón. Ese tanto sembró dudas en el bando azulgrana y amenazó con cortar la racha de victorias en el feudo barcelonista.
La profundidad de plantilla rescata al filial de Belletti
El tramo final del partido mostró a un Barça Atlètic volcado a la desesperada. Belletti movió el banquillo dando entrada a hombres como Dani Ávila, Argemí, Óscar Gistau, Aziz y el propio Álex González. Esas permutas terminaron por decantar la balanza en los minutos decisivos. La insistencia por las bandas y el empuje de jugadores como Landry en las acciones a balón parado mantuvieron al Arnedo encerrado en su propia área durante todo el alargue.
La jugada del 2-1 definitivo llegó tras un centro botado por Landry que la zaga riojana y el portero Pradas no acertaron a despejar de forma expeditiva. Álex González, oportuno en el área pequeña, metió el pie para mandar el balón al fondo de la red en el minuto 92 y desatar la alegría en la grada del Johan Cruyff. Aun así, el susto no terminó ahí, ya que en el minuto 97 Iker Rodríguez tuvo que intervenir de nuevo mandando a córner un remate a bocajarro del Arnedo que bien pudo haber significado el reparto de puntos.
La lección que deja este triunfo es tan simple como contundente: el liderato no se mantiene solo con calidad técnica, sino también con capacidad de respuesta en momentos límite. El filiar suma tres puntos de enorme valor moral que refuerzan su posición en la cima de la tabla, mientras que el CD Arnedo se marcha de Barcelona de vacío a pesar de rozar la sorpresa en una de las plazas más exigentes del grupo.
Próximos compromisos y sensaciones
A partir de ahora, la prioridad del cuerpo técnico azulgrana pasa por corregir esa falta de puntería que a punto estuvo de costar dos puntos trascendentales. Con futbolistas jóvenes ganando protagonismo y resolviendo escenarios complejos en el tiempo añadido, el Barça Atlètic demuestra madurez competitiva para resistir los embates de cualquier rival, independientemente de su lugar en la clasificación.
Por su parte, el CD Arnedo demostró que, pese a su delicada situación clasificatoria, es un bloque capaz de defender con orden y generar peligro a balón parado o al contragolpe. El desgaste mostrado en la recta final terminó por pasarle factura, pero el nivel de competitividad ofrecido en el Johan Cruyff fija un camino a seguir para sus próximos encuentros en la competición.




















