La exhibición de Harry Kane ante la República Checa ha vuelto a encender el debate sobre quién debe reinar en el fútbol mundial. Tras el contundente tres a cero de Inglaterra, Jude Bellingham no se ha cortado un pelo en la zona mixta: ve a su compatriota totalmente capacitado para pelear de tú a tú por el próximo Balón de Oro de 2026.
A ver, que lo de Kane no es normal y Jude lo sabe perfectamente porque lo sufre y lo disfruta de cerca. El delantero firmó un doblete espectacular para certificar la victoria de los Three Lions y el centrocampista del Real Madrid se deshizo en elogios ante los micrófonos de ITV. «Sin duda, es posible», soltó Bellingham cuando le preguntaron si veía al ‘9’ levantando el galardón dorado, colocándolo directamente en la terna de favoritos junto a nombres como su propio compañero de club, Kylian Mbappé. Para Jude, no hay debate en las islas: «En el campo es el mejor jugador inglés que ha vestido esta camiseta. Es un honor jugar con él».
¿Qué significa esto para el Balón de Oro?
Aquí hay tela que cortar. Que un futbolista del peso de Bellingham se moje de esta manera no es una declaración cualquiera para salir del paso. Estamos hablando de un tipo que comparte vestuario a diario con los mejores del planeta y que, aun así, pone a Kane en el escalón más alto. «Está jugando a un nivel inigualable», explicaba Jude. Y es que el fútbol del ariete va mucho más allá de empujar balones a la red en el área pequeña.
Yo, que sigo esto muy de cerca, os digo que lo que destaca Jude es la clave de todo. No estamos ante el típico rematador de área clásico que se pasa ochenta minutos desconectado esperando un centro milagroso. Kane es un generador de juego masivo. Cuando Bellingham detalla que «baja a recibir, filtra pases al espacio y contribuye en todas las facetas», está describiendo al socio perfecto para cualquier centrocampista con llegada. Si tu delantero centro arrastra a los centrales, baja a la medular a crear juego y encima tiene la precisión para ponerte el balón en carrera, el fútbol se vuelve mucho más sencillo. Por eso se complementan de lujo en la selección.
Para el Balón de Oro de 2026, este rendimiento con el equipo nacional es la carta de presentación definitiva. Históricamente, lo que haces con tu país en torneos internacionales y en citas clave como esta Nations League pesa una barbaridad en los votos de los periodistas. Kane ya suma seis goles en la presente competición y parece que los años no pasan por él. De hecho, el propio delantero avisó tras el pitido final: «Acabo de terminar mi mejor temporada y ahora me siento aún mejor. No voy a parar». Si el capitán inglés mantiene este ritmo demoledor, va a ser imposible ignorar su candidatura al trono mundial.
Unos números que asustan a la historia
Para entender la magnitud de lo que estamos viviendo con Harry Kane, solo hay que mirar la base de datos y dejar que hablen los números. Ante la República Checa, el ariete no solo metió dos goles para encarrilar el partido; también igualó a una leyenda absoluta como el guardameta Peter Shilton con 125 internacionalidades. Se dice pronto, pero ponerse esa camiseta tantas veces está a la altura de muy pocos elegidos en la historia del fútbol británico.
Y si miramos la tabla de goleadores, la distancia con el resto de los mortales en Inglaterra empieza a ser de otra galaxia. Con su último doblete, Kane ya acumula 91 tantos con los Three Lions. Para que os hagáis una idea de la salvajada que representa esta cifra: el segundo en la lista histórica es Wayne Rooney, que cerró su cuenta particular en 53 dianas. Le saca casi cuarenta goles de ventaja al siguiente y la cuenta sigue subiendo cada mes.
Como bien dice Bellingham, el valor de Kane no se mide solo en lo que rinde sobre el césped, sino en lo que aporta fuera de él como líder indiscutible de una generación que quiere ganarlo todo: «Como capitán, como hombre, se preocupa por absolutamente todo el mundo. Es él quien asume la responsabilidad fuera del campo». Con Inglaterra volando y su delantero de referencia rompiendo todos los registros históricos, el camino hacia el Balón de Oro se pone al rojo vivo. Habrá que seguir muy atentos a los próximos compromisos internacionales para ver si el ‘9’ sigue ensanchando una leyenda que ya es eterna.




















