La Selección española femenina de fútbol sala ha cerrado su paso por la ‘Elite Round’ de la mejor manera posible: con una contundente goleada por 0-9 ante Eslovenia en Lasko. El conjunto dirigido por Clàudia Pons, que ya tenía asegurada su presencia en la fase final, no dio opción al equipo anfitrión y selló un pleno inmaculado.
A pesar de llegar a la cita sin nada en juego en cuanto a clasificación —las españolas ya tenían el billete en la mano y Eslovenia estaba eliminada—, España volvió a demostrar ese carácter voraz que la distingue. La actuación fue coral hasta el extremo: seis de las doce jugadoras de campo lograron ver portería frente a los 500 espectadores que acudieron al Sport Halle Tri Lilije. Irene Samper, Clau López y Eva González firmaron sendos dobletes, mientras que Mayte Mateo, María Sanz y Martita completaron la exhibición ofensiva de la Selección.
Una exhibición de fondo de armario y competitividad
A mí me fascina ver cómo compite este equipo. Lo más fácil en un partido así, con el objetivo principal ya metido en el bolsillo y la maleta prácticamente hecha para volver a casa, habría sido dejarse llevar o bajar una marcha. Pero si algo ha dejado claro Clàudia Pons desde que está al frente del banquillo es que en su libreta no existe la palabra relajación. Da igual el rival, el escenario o lo que diga la tabla: la exigencia es máxima durante los cuarenta minutos.
El dato de que la mitad de las jugadoras de campo hayan marcado en Lasko no es una casualidad ni un detalle menor. Habla muy bien de la riqueza táctica y de la movilidad de un bloque donde no existe la dependencia de una sola referente. Cuando tu segunda unidad responde con el mismo hambre y ritmo que el quinteto inicial, generas un desgaste en el rival que acaba provocando marcadores de este tipo. Eslovenia simplemente no tuvo respuesta física ni táctica para frenar las continuas oleadas españolas.
El billete a Croacia 2027 y el mapa del fútbol sala europeo
Con este triunfo categórico, España redondea una fase impecable y ya mira de reojo a la Eurocopa de Croacia, que se disputará en la localidad de Osijek entre el 14 y el 21 de marzo de 2027. Las nuestras no estarán solas en esa cita continental: selecciones como Hungría y Polonia también han amarrado matemáticamente su presencia tras finalizar como primeras de sus respectivos grupos.
El cuadro de participantes terminará de completarse en función de lo que s컚 en el resto de choques del torneo, como el enfrentamiento entre Portugal y Finlandia. Ese choque determinará qué selecciones acceden directamente a la fase final acompañando a España, Suecia o Italia, y quiénes se verán abocadas a disputar la siempre exigente repesca junto a combinados como Noruega.
Sensaciones inmejorables de cara al futuro
Yo esto lo veo clarísimo: la imagen dejada en tierras eslovenas es una declaración de intenciones en toda regla. Cerrar un torneo oficial con nueve goles a favor, la portería a cero y repartiendo minutos de calidad entre toda la plantilla es la mejor noticia posible para un grupo que acostumbra a pelear por todo.
España se despide de Lasko con los deberes hechos, la moral reforzada y enviando un mensaje muy claro a sus rivales europeos: para tumbar a esta Selección va a haber que hacer un partido perfecto. La cita de Croacia 2027 aún queda lejos en el calendario, pero este equipo demuestra en cada salida que el camino a seguir lo tienen más que asimilado.




















