La selección española femenina de fútbol sala se ha colocado como líder del Grupo 3 de la Ronda Élite de la Eurocopa tras el triunfo de Italia por 3-0 ante la anfitriona Eslovenia. El debut con victoria de las italianas, sumado al sólido estreno de las de Clàudia Pons frente a Francia por 5-2, deja a España en una posición de privilegio antes del decisivo duelo directo contra la ‘Azzurra’.
El Sport Halle Tri Lilije de Lasko, en Eslovenia, fue el escenario donde se levantó el telón de este grupo. Allí, la nueva Italia de Alfredo Paniccia, que se estrenaba en el banquillo transalpino, tuvo que madurar el partido ante una rocosa selección local. No fue hasta el minuto 17 cuando Boutimah logró romper el muro esloveno. Ya en la segunda mitad, los tantos de Adamati y Dal’Maz sellaron el 3-0 definitivo que mete presión en la tabla.
¿Por qué España lidera el grupo y qué cuentas hacen las de Clàudia Pons?
Yo esto lo veo claro: el gol average es el rey absoluto en estos torneos tan cortos. A ver, hagamos números rápidos, que para eso estamos aquí. Ahora mismo, tanto España como Italia tienen tres puntos y una diferencia de goles de +3. Sin embargo, el liderato es de color rojo gracias a la puntería. El 5-2 que las jugadoras de Clàudia Pons le endosaron a Francia pesa más que el 3-0 de las italianas porque hemos marcado más goles. En un torneo de formato tan exprés, cada detalle, cada contraataque y cada doble penalti vale oro.
Esta situación nos otorga un comodín de lo más valioso de cara al choque directo contra las italianas. Si el partido termina en tablas, la selección española seguirá dependiendo de sí misma en la última jornada, donde nos mediremos a Eslovenia el próximo sábado para cerrar la Ronda Élite. En cambio, para Italia, un empate las obligaría a golear en su último compromiso y mirar de reojo lo que hagamos nosotras. Es la enorme ventaja de haber hecho los deberes con nota en el debut.
El estreno de Italia y el factor Paniccia
No hay que perder de vista a nuestra gran rival. El debut de Alfredo Paniccia en el banquillo de la ‘Azzurra’ no fue un paseo militar, ni mucho menos. A las italianas les costó un mundo encontrar la rendija en la defensa de Eslovenia. Jugar en casa siempre da un plus de motivación, y las eslovenas vendieron cara su piel durante los primeros quince minutos de juego.
Fue Boutimah, al borde del descanso, la que desatascó el embudo. Ese gol fue un jarro de agua fría para las locales y dio tranquilidad a una Italia que, en la segunda mitad, impuso su jerarquía física y táctica. Adamati y Dal’Maz se encargaron de abrochar el resultado. Un 3-0 solvente, sí, pero que también demostró que a esta nueva Italia se la puede meter en aprietos si se le presiona la salida de balón y se le roba la posesión.
El camino hacia la cuarta Eurocopa pasa por Lasko
La ambición de la selección española es máxima, pero con los pies en el suelo. Ya lo avisaba Irene Samper antes de que rodara el balón en Eslovenia: «Ser campeonas no nos hace ser favoritas». Una cura de humildad y realismo muy necesaria. España busca su cuarta Eurocopa femenina, un hito que exige rozar la perfección en cada partido de esta Ronda Élite. El margen de error es prácticamente inexistente; solo el primero de grupo viaja a la fase final.
El triunfo ante Francia nos dio el impulso inicial, pero el verdadero examen de nivel llega ahora. El duelo contra Italia marcará el destino del grupo. Las jugadoras de Clàudia Pons saben que no pueden especular con ese liderato provisional. En el fútbol sala moderno, especular es sinónimo de acabar pidiendo la hora.
Toca abrocharse el cinturón. El liderato está en nuestras manos y el billete europeo pasa por mantener la cabeza fría y el colmillo afilado ante las italianas. No les quiten el ojo de encima.




















